Cuando se analizan los Planes Estratégicos Territoriales (PET) presentados por distintos gobiernos en la Argentina, se observa que tanto el PET del PJ-FPV de Cristina Fernández y Juan Pablo Schiavi el 17 de marzo de 2008, como el PET de Cambiemos de Mauricio Macri y Guillermo Dietrich 2016, constituyen sometimientos flagrantes de nuestra soberanía a un proyecto transnacional denominado Integración de la Infraestructura Regional Sudamericana (IIRSA).
El observatorio Latinoamericano de Geopolítica define al IIRSA como "un proyecto de ordenamiento territorial que surge en el año 2000 y que incluye el trazado de rutas multimodales (hidrovías, carreteras, vías ferroviarias) en América del Sur (...) para -en función de las exigencias de un mercado mundial- conectar los grandes centros de producción y consumo, disminuyendo costos de fletes y acelerando la circulación mediante la diversificación de los medios (ferrocarriles, autopistas, ríos) (...) hacia los puertos, que se convierten en piezas clave de organización regional".
El vacío informativo
No es casual el encriptamiento de información pública y el retorno de "las gestiones silenciosas" de Stella Giroldi (PJ-FPV-2011), al "estamos conversando" de Sebastián Abella (Cambiemos-2016). Dice la Asociación Civil Labor de Perú: "Los parlamentarios de los países saben muy poco de la existencia de IIRSA. Por otra parte, las autoridades locales y los grupos de la sociedad civil no tienen acceso oportuno y anticipado sobre la selección de proyectos IIRSA. La información sobre los proyectos se encuentra dispersa y no se dispone de mucha información acerca de los costos y beneficios de los proyectos para las poblaciones locales."
Esto explica el desconocimiento de Abella y el HDC sobre lo que está pasando en Campana. Uno de los componentes del IIRSA es Eje IIRSA Hidrovía Paraná-Paraguay, que unifica fluvialmente Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, conectando (con la ayuda de la Ruta Provincial 6, los ríos Paraná, Paraguay y el Río de la Plata, como parte del modelo extractivista global de granos, maderas, celulosa, minerales y de un enemigo encubierto pero que financia muchas cosas, incluyendo campañas políticas: el narcotráfico.
Este es el cuadro que en Campana ya empezamos a percibir. Tenemos en la Hidrovía Paraná 38 puertos cuyo dominio, contralor y organización están en una nebulosa, al igual que las condiciones laborales y la representación sindical de los trabajadores portuarios, algo que el SUPA CAMPANA –en soledad-, ya está poniendo en foco.
Así es que en Campana estamos soportando atropellos de los centros de poder Nacional y Provincial, que tratan de imponernos negocios programados por los poderes transnacionales del Plan IIRSA. Para ello no dudan en desconocer los consensos comunitarios alcanzados con Plan de Desarrollo Territorial Campana 2011 y del Código Urbano Ambiental (COU 2011), aprovechándose de las vacilaciones del Intendente Abella y el HCD en convocar de manera urgente a nuestro Consejo Urbanístico Ambiental.
El proyecto de AUBASA proponiendo el peaje en la Ruta 6, simulando preocupación por "la seguridad vial y la vida familiar" no es otra cosa que parte del Plan IIRSA que obliga a las comunidades a aportar recursos para financiar negocios empresariales, el uso comercial y productivo de la RP6, y un cuarto cordón vial que precisan las corporaciones económicas para unir los puertos de la Hidrovía Paraná con Puertos del Rio de la Plata (Berisso, Ensenada, etc.)
Resistencia comunitaria
El Foro por la Libre Circulación Vial, la Multisectorial, los Vecinos Autoconvocados contra LandNort, la EBP Vecinos del Arroyo la Cruz, y otros movimientos sociales y culturales en formación, son nuestra mayor esperanza de resolver los graves daños humanos, territoriales y medioambientales que padece Campana. Ante el grave déficit de representación política local, frente a un Poder Político rendido a órdenes de Poderes Nacionales o Provinciales o a los intereses de las corporaciones internacionales, hay que reclamar al Poder Político Municipal de Campana que respete los consensos democráticos comunitarios vigentes y convoque al Consejo Urbanístico Ambiental, para democratizar la información y la toma de decisiones estratégicas, y que rechace todo intento de fraccionar nuestra identidad social, cultural y territorial bajo una sola consigna "Ningún peaje en el territorio de Campana".



