Tras ganar un primer premio en la Bienal de Arte de San Nicolás 2016, la obra "Plaga Purificadora. ¿Cuál es tu reflejo?" acaba de ser galardonada en la Bienal de Salerno, Italia.
La plástica local Laura Larroca acaba de ganar el primer premio de la categoría "Video Art" de la Segunda Bienal Internacional de Arte Contemporáneo de Salerno, Italia. Meses atrás, la misma obra había sido distinguida con otro primer premio en la Bienal de Arte de San Nicolás.
Se trata de "Plaga Purificadora. ¿Cuál es tu reflejo?". Básicamente, consiste en la proyección de un "loop" de apenas 19 segundos que muestra camalotes hamacándose mansamente en el río Paraná. Esta imagen sin fin, es proyectada sobre dos espejos enfrentados, de manera tal que cuando el espectador se interpone entre ellos, pasa a formar parte de la obra.
"Estoy muy emocionada. Este premio es fruto de todo el esfuerzo que hice junto a mi familia, y el apoyo que tuve para poder participar"comentó Larocca a La Auténtica Defensa. La plástica dijo también aseguró que el premio le da "mucha más fuerza para seguir creando".
Larroca tuvo palabras de agradecimiento para el profesor Mariano Tello, la curadora Vanina Montani, y el estudio de Arquitectura e Ingeniería Buffa – Larocca; para su esposo, sus padres y la Municipalidad de Campana, que la apoyó económicamente para poder viajar Salerno.
Esta es la segunda edición de la Bienal de Arte Contemporáneo de Salerno. Tuvo lugar del 15 al 22 de octubre, y fue organizada en el histórico Palazzo Fruscione: una espléndida edificación que data del siglo XIII y fuera restaurada en 2009.
Sobre la costa amalfitana, Salerno se proyecta con una fuerte impronta turística y cultural. Según el sitio SalernoToday, la bienal "se trata de un gran taller de experimentación mundial" y ha despertado "un gran interés por parte críticos, galerías y artistas, tanto locales, como de toda Italia, y del extranjero".
Laura Larroca, junto al arquitecto Giuseppe Gorga, curador de la Bienal de Salerno.
La ceremonia de inauguración en el Palazzo Fruscione de Salerno.
¿Plaga o fuente de vida? La obra de Larroca integra al espectador y lo interpela.



