El entrenador de Villa Dálmine analizó la actuación de su equipo en la derrota ante Douglas Haig y lamentó que en la primera parte se abusara del pelotazo. "Después tratamos de poner la pelota al piso y de llegar con más claridad, pero no pudimos lastimar", agregó.
Minutos después de la derrota con Douglas Haig, ya en la sala de prensa de Villa Dálmine, el entrenador Walter Marchesi graficaba rápidamente, en sus primeras siete palabras, cómo se sentía tras la caída: "Me queda mucha bronca de este partido", decía sin tapujos, sabiendo que prácticamente no iba a tener tiempo para analizarlo porque horas después ya comenzó a trabajar junto al plantel y el cuerpo técnico el compromiso que el Violeta tendrá el martes frente a Nueva Chicago.
"Así como el otro día con Crucero no me fui nada conforme, hoy creo que quizás podríamos haber empatado. Pero esto es así: hubo partidos que ganamos en los que no merecimos tanto y otros como hoy en los que nos vamos con las manos vacías sin merecerlo", agregó el DT.
"Sabíamos que en algún momento nos iba a tocar perder. Quizás no esperábamos que se diera en este partido, más allá de que tomamos los recaudos para que no sucediera. Se dio así y ahora tenemos que levantarnos. Este grupo sabe lo que es levantarse. Ha estado en situaciones difíciles y no tengo dudas que vamos a levantar", señaló un apesadumbrado Marchesi, quien sufrió su primera derrota como local en este ciclo suyo al frente de Villa Dálmine. Es que hasta la noche del viernes, en once partidos en Campana, había cosechado ocho triunfos y tres empates desde aquel debut frente a Juventud Unida de Gualeguaychú el 19 de marzo pasado.
La racha llegó hasta Douglas Haig, equipo que marchaba en la última colocación del campeonato y que no había podido ganar en sus primeros siete partidos. "Sabíamos en la previa que iba a ser un rival muy difícil, lo hablamos en los días previos: ellos necesitaban ganar y venían de menor a mayor", contó Marchesi respecto al elenco de Pergamino
"Equivocamos los caminos en el primer tiempo, metimos muchos pelotazos. Después, en el segundo tiempo tratamos de poner la pelota al piso y de llegar con más claridad ante un rival que plantó dos líneas y que retrocedía con todos sus hombres por detrás de la pelota. Lamentablemente no los pudimos lastimar", agregó.
En el análisis del juego, al ser consultado sobre la disputa de la "segunda pelota", el entrenador Violeta no pudo dejar de mencionar el desgaste que viene sufriendo su equipo y la diferencia de descanso que tenía con respecto a Douglas Haig: "Nosotros venimos de viajes a Tucumán y a San Luis en una semana, mientras Douglas venía de quedar libre. No es excusa, pero se sintió y fue muy notorio el descanso de un plantel y otro. Sobre todo en la segunda pelota, que es uno de los fuertes que tenemos nosotros y esta vez nos costó horrores recuperarla. Creo que fue en ese aspecto donde más se notó el cansancio de uno y otro".
Por eso, reveló que en la charla del entretiempo buscó "tocar el orgullo de este plantel, porque estábamos cansados y por momentos flaqueábamos y dividíamos la pelota y esa no era la idea". En ese sentido aseguró que se fue satisfecho, porque "afloró ese orgullo y en el segundo tiempo, el trámite fue favorable a nosotros, más allá de que no pudimos generar muchas situaciones de gol".
La más clara de las situaciones creadas por Villa Dálmine fue un cabezazo de Pablo Ruiz que se estrelló en la base del palo derecho del arquero Martín Perafán. "Creo que el partido hubiese cambiado si entraba, porque quedaba mucho tiempo y porque habría sido un golpe anímico muy grande para los dos", estimó Marchesi.
Durante ese segundo tiempo, uno de los hechos sobresalientes en el Violeta fue el ingreso de Diego Núñez, quien apenas había sumado algunos minutos contra Instituto en todo el año. Una lesión durante la pretemporada de enero le hizo perder mucho terreno y no había estado en la consideración ni de Jorge Vivaldo ni del propio Marchesi. Pero de cara a este campeonato avanzó notoriamente en lo físico, hizo buenos partidos en Reserva y se ganó la oportunidad de volver a estar en el primer equipo: "La idea (de su ingreso en el segundo tiempo) era que se juntara con Lucas Favalli, para tratar de manejar con mejor criterio el balón y así poder tener por afuera a Ruiz y Alonso para tratar de encontrar a Cérica", contó el DT.
"Esto es muy largo y todos los muchachos del plantel van a tener su oportunidad. Algunos tendrán más chances y otros menos, porque esto es fútbol y sabemos cómo es. Por eso creemos que todos deben estar listos para su oportunidad", remarcó el entrenador en el marco de una seguidilla de partidos que Villa Dálmine está encarando sin su capitán Horacio Falcón ni tampoco con el delantero Leonardo Carboni, su principal alternativa de ataque para reemplazar a Cérica.
"Horacio está mejor y creo que podemos llegar a tenerlo para el martes", adelantó Marchesi de cara al encuentro en Mataderos con Nueva Chicago. En tanto, Carboni intensificó en los últimos días su acondicionamiento físico y será evaluado entre hoy y mañana para saber si estará o no a disposición.
Es que la continuidad del calendario Violeta luce muy cargada, a pesar que en la próxima fecha quedará libre. Primero, lo dicho: el martes desde las 15.35 horas (con televisación de TyC Sports) enfrentará a Nueva Chicago por el postergado de la cuarta fecha. Luego, el fin de semana no tendrá actividad y podrá preparar con mayor tranquilidad el choque frente a Instituto, pautado para el martes 1º de noviembre en Córdoba. Luego, volverá a ser visitante el domingo 6 ante Atlético Paraná y recién se presentará nuevamente como local el sábado 11 de noviembre, cuando reciba a Brown de Adrogué en el estadio de Mitre y Puccini.
EL PLANTEL VOLVIÓ AYER A LOS ENTRENAMIENTOS, YA PENSANDO EN EL PARTIDO DEL MARTES FRENTE A NUEVA CHICAGO EN MATADEROS.



