Durante décadas, Amílcar Romeo honró el legado de Agostino y Roberto Rocca en la relación del Grupo Techint con la comunidad. Se fue el martes 18 de octubre de 2016, a los 98 años. Su obra y su recuerdo.
En la ciudad de Campana y dentro del Grupo Techint se extiende un cariño generalizado y respeto sincero al recordar al Ingeniero Romeo y su trabajo con y por la comunidad.
Amílcar Romeo era Ingeniero civil con diploma de honor de la Universidad de Buenos Aires, y contaba con un master en Metalurgia del MIT. Comenzó a trabajar en Siderca en la década de 1960, primero en el área comercial, aunque muy pronto se convirtió en el hombre que seguiría el legado de Agostino Rocca en la relación con la comunidad: "Mi trabajo no ha sido otro que el de ser instrumento del gran espíritu de solidaridad que caracteriza a la familia Rocca desde siempre. Y ustedes, los vecinos de Campana, me enseñaron a hacer mi trabajo", sintetizó al recibir la distinción de Ciudadano Ilustre.
Por ese trabajo de décadas fue nombrado «Ciudadano Ilustre» de la ciudad el 22 de julio de 2011. Un año antes, el gobierno italiano también lo había distinguido como «Comendattore» al entregarle la Orden del Mérito de la República Italiana.
A partir de su actividad en la comunidad como representante del Grupo Techint durante cuatro décadas, Amílcar forjó una relación entrañable con muchas de las sociedades de fomento barriales y centros de jubilados. Se destacó por el desarrollo de infraestructura para apoyo a la educación inicial, primaria y técnica, así como también salas de primeros auxilios, mejoras en el Hospital San José y varias plazas de la ciudad.
Fue además el creador del programa de huertas familiares "Campana Verde" como reacción a la crisis de la hiperinflación argentina de 1989: "La idea era salir del asistencialismo típico de dar alimentos y en cambio ayudar a la gente a tener las herramientas para conseguirlos por ellos mismos" , explicaba Amílcar, siempre bajo la filosofía del Grupo Techint de ‘ayudar a quien se ayuda’.
También, en su afán por apoyar la cultura como elemento de integración, fue el impulsor de la Orquesta Escuela de Campana, que reúne a niños y jóvenes de entre 8 y 15 años con interés por aprender música tocando instrumentos de cuerda.
Amílcar Romeo deja un legado tangible en su obra con la comunidad y otro intangible en su relación cotidiana con todos los que lo conocieron. Hasta pasados sus 90 años, recuerdan quienes trabajaron con él, seguía yendo a la oficina casi todos los días, y adoraba compartir anécdotas de sus muchos años de trabajo.
Hace unos años recordaba un momento importante en su infancia cuando, en Comodoro Rivadavia junto a su padre, un hombre alto, francés, que cargaba combustible para su avión en la planta de YPF le tocó dulcemente la cabeza. "Mi padre me dijo: ‘No olvides que Antaine de Saint-Exupéry te tocó la cabeza hoy". El autor de El Principito volaba para el servicio aeropostal francés. Para Amílcar, lo esencial fue invisible pero también visible a los ojos de todos.
Amilcar Romeo falleció el 18 de octubre en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a los 98 años. Había nacido allí mismo, el 13 de febrero de 1918.
Con corazón Campanense
"Vivir, vivo en cualquier lado. Existir, existo en Campana", expresó al recibir el reconocimiento como Ciudadano Ilustre de Campana en 2011. El reconocimiento era doblemente notable: Amílcar no era oriundo de la ciudad.
Corazón Campanense
En la pantalla chica
En 2012 el Ing. Amilcar Romeo fue parte de la campaña pública "Hombres de Ingenio" del Grupo Techint, que inmortalizó su orgullo de llevar productos nacionales por el mundo. "Yo casi lloraba de ver los tubos de mi país ahí", decía.
En la pantalla chica
RECUERDOS
"Amílcar fue un embajador excepcional del espíritu de desarrollo social que ha caracterizado siempre al Grupo Techint al que le imprimió su impronta de cercanía y acompañamiento a las necesidades comunitarias y fortaleció con su gran calidad humana. Su paso por la compañia y por la comunidad ha dejado huellas invalorables" --Javier Martínez Álvarez , Director General de Tenaris Cono Sur.
"Era un hombre fuera de serie y multifacético. Buscaba la esencia de las cosas, impulsar proyectos que fueran serios y sustentables en el tiempo y contaba con la confianza y libertad que Roberto Rocca le daba para hacerlos realidad. Así, he visto cristalizarse cientos de proyectos verdaderos que cambiaron y desarrollaron Campana y su zona de influencia." --Giuliana Rho, Asistente eJecutiva de Amílcar Romeo en TenarisSiderca.
"Fue de esas personas que uno cree que tienen vida eterna. Amilcar tenia una personalidad muy peculiar; siempre con la palabra justa. Sabía muchísimo de música. Nos llegó a contar incluso que presenció una de las primeras funciones de «La consagración de la primavera» de Igor Stravisky. Para nosotros Amílcar fue un regalo del cielo. Cuando surgió la necesidad de crear una orquesta en el barrio San Felipe, se puso a disposición. Nos regaló dos dotaciones completas de instrumentos y gran parte del mobiliario en el Centro de Educación Complementaria (CEC). Recuerdo que la donación llegó en septiembre y para diciembre dimos el primer concierto: él vino a vernos porque no podía creer que chicos -yen especial pertenecientes a un barrio social y económicamente vulnerable- pudieran hacer música en tan poco tiempo. También nos ayudó a ampliar el CEC con tres aulas y espacios propios para la orquesta. El jueves en el ensayo lo recordamos. Siempre tendremos presente que mucho de lo que disfrutamos hoy se lo debemos a su gestión ysu cariño." --Javier Ulmete, Director de la Orquesta Escuela de Campana.
"Era un gran amigo, se preocupó por todo. Cada pedacito de Campana tiene algo que agradecerle. Partió un grande, pero nos dejó su sapiencia y su entusiasmo por hacer. Dejó una estela. Nosotros lo homenajeamos en vida poniéndole su nombre a uno de nuestros salones. Tuvimos la suerte de compartir sus 86 años en esta casa. Nos enseñó mucho, fue un hombre único, de una generosidad incalculable, siempre viendo lo que nos faltaba. El año pasado yo estaba en Chile y lo llamé para su cumpleaños. Me preguntó cómo me había acordado: le dije que siempre estaba en nuestros corazones." --Pierina de Blasis, Directora del Centro de Jubilados y Pensionados «Ilusión de la Tercera Edad».
"Amílcar nos acompañó en tantos trabajos e inauguraciones. La última vez que vino fue para un homenaje que le hicimos junto a su familia. Ya habla pasado los 90 años. Me dijo «Beauquis, ando preocupado porque estoy perdiendo la memoria», «No se preocupe, eso nos pasa a todos con la edad», le respondí. «No, es que me olvidé de morir», me contestó con tal lucidez y elegancia que me sorprende al día de hoy. ¡Qué serenidad en el alma, cuánta elocuencia! Él siempre estuvo cerca de nosotros, confiaba en nuestro trabajo en el Hospital. Le importaba el bienestar de la comunidad. Ayudó mucho al desarrollo de la Guardia y en las salas de cHnica médica. En la época de la crisis del 2001, teníamos insumas apenas para 4-5 días. En el marco del Plan Alentar de Tenaris, con el apoyo de Amilcar pudimos afrontar los medicamentos mensuales que requeríamos, por lo menos durante dos años. Le gustaba comer, viajar; escuchar música. Tenía una cultura amplísima. Se fue una vida fecunda." --Beauquis de Fabro, Presidente de la Cooperadora del Hospital San José.
Amilcar Romeo junto a Roberto Rocca.
Romeo junto con Giuliana Rho en el Jardín de Infantes 901 de Campana, desarrollando el programa de huertas Campana Verde.
Dando un discurso en la inauguración del Centro Periférico Nº 17 del Barrio Las Praderas.



