Un gesto por Haití, es el proyecto que realizan junto a Juan Carr y la Red Solidaria.
El colegio Hölters de Los Cardales inició este año un proyecto solidario, motorizado por los chicos del Centro de Estudiantes de la institución, y apoyado por las autoridades y todo el colegio. Luego de desarrollar distintas actividades solidarias dirigidas a variados sectores de la comunidad, una mamá de la escuela se enteró del proyecto de Red Solidaria para prestar ayuda luego del huracán que asoló Haití, y se contactaron vía coreo electrónico. Al día siguiente el propio Juan Carr llamó telefónicamente al colegio emocionado al conocer la iniciativa de los chicos de sumarse al proyecto, y ahí comenzó una relación maravillosa.
El colegio funciona ahora como punto de recolección de donaciones para Haití de la Red Solidaria, específicamente de mochilas y útiles escolares para niños, porque el objetivo es lograr que los chicos de Haití vuelvan a la escuela. En una comunidad que está devastada, la escuela es el único camino para reencauzar cierta normalidad. Además, la escuela es el lugar donde no solo los niños reciben educación, sino que allí llega la salud, las vacunas, e incluso la alimentación y la protección ante los peligros de una sociedad en estado de disolución.
Pero no solo se enviarán a Haití elementos escolares. Cada mochila se enviará completa con todo su equipo de útiles y cuadernos, y además estará dirigida a un nene o una nena en especial, con su nombre, y una carta dirigida especialmente para él o ella. Las cartas se traducirán al francés. La gente de Red Solidaria está ahora en Haití confeccionando la lista de chicos para luego enviarles los útiles.
Aquí, en Cardales, la actividad de nuestros chicos es febril. Ya recolectaron una gran cantidad de mochilas y útiles, y están haciendo el trabajo mas sensible: armar cada mochila para nenes o nenas de distintas edades, juntando los útiles que van, arreglando las mochilas, preparando todo para el inicio de clases en Haití.
"No se trata de mandar una bolsa de útiles, es pensar en alguien que lo va a recibir. No es dar lo que nos sobra, sino poner algo de nosotros para otra persona que necesita nuestra ayuda. Es comprometerse y ocuparse. Ese es el aprendizaje mas rico para nuestros chicos, poder conmoverse con el sufrimiento de los demás y estar dispuestos a poner el tiempo y el esfuerzo de uno por los demás."
El relato es de Paula Manresa y Paula Berrotarán, que son los adultos a cargo de la supervisión de las actividades del proyecto Hölters Solidario. Y a ellas se las escucha conmovidas y emocionadas contando lo que viven sus chicos, lo que descubren y lo que sienten, quizás por primera vez en su vida.
"Nosotros y los chicos crecemos mucho, nos conmovemos, es una experiencia fantástica. Vemos que la solidaridad mas fuerte es con nosotros mismos, porque vemos que nuestros chicos crecen como personas, las familias trabajan juntas por el proyecto y eso genera comunicación y profundiza la relación entre la familia y entre el grupo de chicos. Sentimos que ayudando nos ayudamos a nosotros mismos, porque haciendo esto sale lo mejor de cada uno de nosotros."
Juan Carr sabe todo esto, y llama, y anima, y pregunta y consulta. Incluso manda fotos con el material recolectado. Ya todos estamos esperando las fotos de los chiquitos haitianos con nuestras mochilas.
Juan Carr, pura inspiración.
Armando las mochilas



