Ya en la nota "El caño y la pelota" (La Auténtica Defensa, 18/09/16), decíamos que el canje del predio Puerto de Frutos por el Estadio de Mitre y Puccini, era un intríngulis político-institucional que la política de Campana, a pesar de su pasión populista y futbolera, no podía superar, por cuanto había en juego propiedad terrenal con demasiado valor monetario, estratégico, comercial y pasional para los involucrados. Siendo aquella una nota introductoria a la problemática de la Cuenca del Arroyo de la Cruz, solo navegamos con ella el cauce sentimental y nostálgico de un pasado isleño y el recuerdo a sus pioneros.
Presentado el tema, hoy vamos a comenzar a reflexionar sobre "el juego del caño y la pelota" y las implicancias políticas e institucionales de una "silenciosa trama" entre el poder político y el principal interesado histórico en quedarse con el predio del "Puerto de Frutos".
"La Pelota" comenzó a rodar y el juego se inició en julio de 2010. Con el puntapié inicial del concejal Cazador y el toque de primera de los bloques Pro, Unión y FpV, el HCD consagró una jugada con doble declaración de Monumento Histórico del estadio de Mitre y Puccini, impidiendo así, el presunto desalojo de un padre sobre un hijo muy querido por la comunidad, el Club Villa Dálmine. Hasta allí una buena movida política partidaria conjunta para conmover el sentimiento violeta de los campanenses, que en vista de las elecciones del año siguiente, el arranque le servía a todos. Pero claro, el ganador final solo podría ser uno y el desmarque no se hizo esperar.
En 2011, la dupla Varela-Giroldi, logró enhebrar un solapado acuerdo con Tenaris, cuyo formato e implicancias políticas e institucionales perduran hasta nuestros días. La solicitada por ellos firmada y no desmentida por ninguna de las partes allí involucradas, habla por sí sola. En la página 3 de La Auténtica Defensa del 10/04/2011, se ve la existencia de "gestiones silenciosas" entre poderosos, en este caso para transferir propiedad estratégica de todos los vecinos a manos de unos pocos y la puja política local en todo su esplendor. La política y el futbol. El fútbol y la política. Y un denominador común, la pasión futbolera y populista de nuestra clase política, en la lucha partidaria por el poder del municipio de Campana.
Así nació el Acuerdo del Canje y su derrotero posterior: la ocupación siderúrgica del predio en agosto del 2013, la falta aparente de título alguno para él caso, el cerramiento del ingreso público al predio y su anexión a la empresa; la delegación de poderes y el mecanismo de erradicación de las areneras que allí operaban, el desmantelamiento de todo lo fijo y móvil que había sobre la tierra; el cambio de uso, el desguace y los rellenos contaminantes, la casi segura validación del HCD del operativo Canje y el fracaso de la misma en la tumultuosa sesión de fines del 2014, donde Abella y otros, con fines políticos concordantes, pararon la jugada.
Pero no todo terminó allí. El segundo tiempo, del 2014 hasta hoy, te lo relato luego. Si te adelanto que el juego parece no cambiar. Las gestiones silenciosas, la puja por el poder político y la desidia por la cosa pública, parecen seguir hasta nuestros días.
Por Mario Valiente
FM Futuro 93.1 MHz
Programa La Agenda Política e Institucional de Campana
(La segunda parte de esta nota será publicada mañana por este medio)



