En una causa radicada en Mercedes, el fiscal Juan José Maraggi fue denunciado por "proteger" a un presunto estafador. En la misma denuncia, se menciona que también habría recibido dinero para sobornar. "Yo no puedo estar saliendo a desmentir cada una de las cosas que dice la gente", aclaró el funcionario en un diálogo exclusivo con La Auténtica Defensa.
En nuestra edición de ayer, dábamos cuenta de las declaraciones periodísticas de Marisa Pérez, vecina de Campana, quien asegura haber sido estafada en la compra de un auto; donde el vendedor le dijo que tenía "protección" de la justicia. El supuesto protector sería Juan José Maraggi, quién se desempeña desde marzo pasado en la Fiscalía de Juicio y Ejecución de la UFI Nº 2, a quien entrevistamos sobre el caso.
"La señora Marisa Pérez -cuenta Maraggi- hace dos denuncias, siempre contra el mismo actor. Son dos causas: una, la 218/15, que es -Pérez Marisa contra Claudio Altimari, sobre amenazas-. Se le tomó indagatoria al éste señor y se elevó a juicio. La otra, la causa 4954/15, que tramita con el Fiscal Camilo Quiroga, le designó una indagatoria. Esta es la causa principal, relacionada con el auto que le compró la señora Pérez a Altimari. Aparentemente, por lo que surge de sus dichos, no le entregó el auto, o no le entregó el auto original, eso no lo sé porque no tramita ante mí. Ahora, yo nunca protegí a nadie. De hecho, he ordenado allanamientos, como está comprobado con la causa 3584/15. Yo le tomé declaración indagatoria y se elevó a juicio. Y va a haber una sentencia. La señora quiere recuperar su auto, y como consecuencia de esto, hace las denuncias. Surge, de sus propios dichos (porque yo me la encuentro un día en los pasillos de la Fiscalía, en el segundo piso) y me dice que yo protejo a un estafador. Lo desmiento y ahí mismo le insto a que vaya a hacer la denuncia. Ella hace la denuncia describiendo todos estos supuestos hechos y me involucra a mí. Yo no tengo absolutamente nada que ver con el imputado (tanto es así que en la causa, la 3584/15, que tramité como Fiscal, le tomó indagatoria y lo elevó a juicio). Pero en esa denuncia que hace en mi contra, la señora Pérez refiere que recuerda que en el año 2014 estaba junto con unas personas en un lugar y que escuchó que una de ellas (de apellido Salinas) con otra llamada Simón Yancovich, estaban juntando dinero para entregármelo a mí por una causa que no se tramitaba en mi fiscalía, sino en la número 3, referida a uno de los hermanos del señor Salinas".
-Una causa por abuso sexual, ¿no?
-Una causa por violación. Acá hay una fiscalía temática, la de la Doctora Day Arenas, y en esa fiscalía se tramitó la causa referida. Yo no tengo absolutamente nada que ver con el señor Salinas. No puedo interferir en una causa, como tampoco puedo interferir con las otras causas. Ella dice que por culpa mía, los otros fiscales hacen lo que yo les digo. Es algo totalmente incoherente porque ningún fiscal va a actuar por presión, comentarios, o lo que sea de otro fiscal.
-Lo que Pérez habría dicho es que usted manejaba dinero: que usted habría pedido $50 mil para sobornar a alguien y así salvar al imputado de abuso sexual de la cárcel, o algo similar.
-Eso es absolutamente ilógico. Están diciendo que ese señor, que hoy está detenido; juntó dinero y me lo vinieron a dar a mi despacho, pero que el resto ($20 mil) no me los dieron porque se dieron cuenta que esta persona era el autor del hecho. O sea, plantean algo tan ilógico como que yo pueda interferir en una fiscalía que no tengo nada que ver. Desconozco la causa de Salinas. Desconozco todo de Salinas, porque no tuve intervención alguna . La señora (Marisa Pérez) dice que escuchó que "otros dijeron". Esta causa contra mi, efectivamente, está tramitando en Mercedes, de la cual todavía no he sido notificado de situación alguna pero que irá por los carriles correspondientes.
Hoy (por ayer) he leído en el diario (La Auténtica Defensa), que ella dice que fue a Mercedes lo cual sería el mecanismo correcto: cuando un fiscal es denunciado en un departamento judicial, la causa tiene que tramitar en otro departamento judicial. Eso siempre ha sido así.
-Entonces, ¿Fue usted mismo quien acusó a Claudio Altimari?
-Exacto. Yo lo acusé por amenazas y la causa se elevó a juicio.
-¿Y esa causa en qué estado está?
-Está en el Juzgado Correccional para el ofrecimiento de prueba. Él imputado tiene dos causas: ésta y la que elevó el Dr. Camilo Quiroga. La señora da a entender que yo la he amenazado y ni sé dónde vive. Yo sólo la he visto acá (en la fiscalía)".
-La señora Pérez dice que recibe amenazas que le van a armar una causa, que usted formaría parte de ese armado, que habría venido a la fiscalía y la causa no aparecía. Es decir, cree que usted realmente está en medio de todo esto.
-No es así. La causa existe, está y se le designó audiencia al imputado. Esta causa, además, fue a mediación. Ella sabe que existe la causa.
-¿Se entiende la pregunta? Ella no recibía respuestas, le dicen que usted pide dinero, luego es amenazada…
-Lo que pasa es que Salinas, Altimari, Yancovich… serían todos de la comunidad gitana. Se conocerían entre todos. Las causas de ella están en movimiento y la que ella hace por amenazas está elevada a juicio (por él mismo). La otra causa que hace por estafa, no la conozco. No sé cómo es, no sé si hay documentación, no sé qué es lo que hay. Pero por lo que me fijo en el sistema informático, esa causa fue a mediación y después continuó. A mí me parece que esta señora, con el afán de recuperar su auto, que es lo único que le importa y está bien; porque si ha sido estafada, corresponde que le devuelvan el auto. Pero a veces la resolución no es penal. A veces tiene que ir por la vía civil. Yo no sé cómo fue, qué documentación se firmó; lo desconozco porque no era una causa mía. En la que yo intervine la elevé a juicio. Entonces, no puedo estar protegiendo a alguien a quien elevo a juicio. ¿Qué clase de protección sería esa? ¿qué clase de protección le estoy dando a alguien a quién después lo acuso?
-¿Y usted está apartado de su puesto o suspendido por esta denuncia?
-No, no. Estoy acá (por su despacho). Lo que sí es cierto es que hubo una reestructuración y desde marzo último, cumplo funciones en la Fiscalía de Juicio y Ejecución, es un área diferente. Mi rol anterior era el de Fiscal de Instrucción y Juicio.
-¿Usted no tiene dos denuncias?
-Sí, esta es una. Habría otra más. De ninguna de las dos estoy notificado. Sé de ésta porque yo le dije a la señora que haga la denuncia en mi contra y ella en su denuncia dice que vino acá, que habló conmigo, y que yo le dije que si pensaba que protegía a un estafador, debía denunciarme. Después, mezcla en esa denuncia que le pusieron un auto o un camión robado. Dice que la DDI la tuvo detenida y si bien no me involucra a mí, por poco está diciendo que yo le puse el camión... o que le mandé gente a que lo haga. También involucra a personal policial".
-¿Cuántos años tiene en la Justicia y cuántos en Campana?
-Yo tengo 29 años en la Justicia, y en Campana 22 años.
-¿Es conciente que usted está en boca de toda la ciudad?
-Sí…
-Hay gente que dice que usted está tarifado. Y a cuento que mencionó a la comunidad gitana, también se dice que trabaja en combinación con ellos…
-Son cosas totalmente ilógicas. Lo que pasa es que yo no puedo estar saliendo a desmentir cada una de las cosas que diga la gente. Hay mucha gente a las que yo le esclarecí hechos, que recuperaron elementos, dinero, un montón de cosas… pero eso no lo dicen.
Antes no se denunciaba a nadie y ahora denuncian públicamente, como lo hicieron con (el Juez Federal, Daniel) Rafecas en una solicitada. Nadie está exento a las denuncias. Pero yo vivo en la misma casa que compré con un crédito hace 20 años, llevo una vida normal. Si quieren investigarme por enriquecimiento ilícito, si es que entonces estoy recibiendo lo que sea, perfecto; pueden hacerlo, no tengo ningún problema. No tengo nada que ocultar. Yo vivo acá (por Campana), no en otro lado. No me es ajeno todo esto. Obviamente, me molestan estas cosas de salir en los medios. Pero no por mí, sino por mi familia y un montón de gente conocida.
Está claro que van a hablar de uno cuando trabaja. Del que no trabaja, no hablan.
Maraggi se defendió de las acusaciones difundidas ayer y afirmó que no tiene nada que ocultar.



