En La Pampa, el piloto campanense culminó en la 20ª posición con su Toyota Corolla, luego de inconvenientes técnicos y algunos roces. El ganador fue Bernardo Llaver, mientras que Agustín Canapino estiró su ventaja como líder del campeonato.
Luego de ser 28º el sábado, Matías Milla sabía que debía jugarse el domingo para tratar de remontar ese mal comienzo. Y aunque lo intentó desde la serie, repitió complicaciones y sufrió roces que no le permitieron remontar un fin de semana para el olvido en el autódromo de Toay, en La Pampa, donde se disputó la novena fecha del campeonato del Súper TC 2000, la categoría de mayor tecnología del automovilismo nacional.
Con su Toyota Corolla, el campanense terminó la final en la 20ª posición luego de largar 22º. Ese lugar en la grilla lo consiguió en la segunda serie. Por entonces, tras partir 14º, logró avanzar hasta la 9ª colocación, pero un roce con Christian Ledesma y otros inconvenientes lo terminaron ubicando en el 12º puesto al terminar su batería (después, por la exclusión de Facundo Chapur, quedó 11º).
Y en la final se repitió el andar de Milla, dado que a lo largo de los 29 giros no tuvo un vehículo potente que lo hiciera escalar en el clasificador. Incluso se vio involucrado en un roce que lo dejó último y "descolgado" del pelotón. Así, al no aparecer un Auto de Seguridad que redujera las diferencias y le permitiera juntarse con el resto del pelotón, su único objetivo fue girar, completar el recorrido y sacar conclusiones para trabajar en el taller en pos de mejorar la performance para las últimas tres carreras del presente calendario.
"Es complicado analizar el fin de semana cuando tuvimos muchos problemas. No faltó potencia en el motor y para compensar descargamos mucho el ala trasero y entonces venía al límite todo el tiempo", contó Matías.
"Por eso me rocé con Ledesma en la serie. En la final también estuvimos enredados. No queda otra que dar vuelta la página y pensar en la próxima fecha. Confío plenamente en la capacidad del equipo y sé que vamos a revertir esta situación", agregó el piloto campanense.
OTRA VEZ LLAVER. En La Pampa, en su centésima carrera, el mendocino Bernardo Llaver (Fiat Línea) logró su segunda victoria del año (antes había vencido en Oberá). En el día del cumpleaños de Cristiano Rattazzi, presidente de Fiat Argentina y presente en Toay, la marca italiana volvió a celebrar en el escalón más alto del podio.
Llaver ganó de punta a punta, encabezando las posiciones durante las 29 vueltas y manteniendo una distancia prudencial sobre sus rivales, siendo el principal su compañero José Manuel Urcera, que terminó segundo después de haber roto el motor en la última vuelta.
Esteban Guerrieri, de gran carrera con el Toyota Corolla, había sido segundo en pista, pero fue recargado por maniobra peligrosa contra Mariano Werner y quedó tercero, siendo éste su primer podio del año.
Las primeras seis posiciones las completaron Werner, Matías Rossi y Agustín Canapino, quien se mantiene al frente del campeonato después del buen estreno que tuvo el nuevo Chevrolet Cruze, con el cual buscara su primer título en la categoría.
Canapino lidera el campeonato con 182 puntos y le lleva 37 de ventaja a Facundo Ardusso (Renault Fluence), quien fue 10º en La Pampa. En el tercer lugar aparece Leonel Pernía (Renault Fluence) con 120 y cuarto, Matías Rossi (Toyota Corolla), con 114,5.
La próxima carrera de la categoría se disputará en el autódromo "El Zonda - Eduardo Copello" de San Juan, el 22 y 23 de octubre. Será el regreso del Súper TC2000 al mítico "ocho zondino", donde corrió por última vez en 2014.
MILLA TUVO UN FIN DE SEMANA PARA EL OLVIDO EN LA PAMPA.



