El puerto de frutos, un lugar para la vinculación entre el suelo insular y el continental.
En España el delta del Ebro es un ejemplo de planificación territorial. Con menor extensión que nuestro delta, es una reserva preservada y protegida con explotaciones agropecuarias controladas y que ha generado incluso fuertes conflictos inter jurisdiccionales entre Zaragoza y Barcelona por la represas del Ebro aguas arriba, ya que al modificar el régimen hidrológico, atentaban contra el equilibrio ecológico natural y el potencial productivo del sector arrocero. Es el segundo humedal en importancia del Mediterráneo occidental, y el más importante de la Península Ibérica conjuntamente con el delta del Guadalquivir. Grandes concentraciones de aves, una rica flora y fauna en general, y un buen ejemplo de planeamiento del uso público y el uso productivo.
Nada tiene de comparación con la extensión territorial de nuestro territorio insular, una vasta superficie en el extremo sudeste del Delta del Paraná, que por sus características naturales y sociales mereció la categoría internacional de reserva de la Biosfera que otorga la UNESCO, a través del Programa el Hombre y el Medio Ambiente (MAB). Esta descripta en estos estudios como un "área constituida por un gran espectro de ambientes naturales, diseminados por muchas islas que forman este delta"…. "con zonas modificadas por el hombre y paisajes autóctonos, donde protegerla, es hacer compatible la conservación y el uso de los recursos".
Que significa que se trate de una reserva de la biosfera?
Tal como dice el documento de la UNESCO, "Las reservas de biosfera son áreas de ecosistemas terrestres y costeros que promueven soluciones para conciliar la conservación de la biodiversidad con su uso sustentable. Sirven de alguna forma como laboratorios vivientes para comprobar y demostrar la gestión integrada de tierra, agua y producción racional"
Por el año 2011 en el Municipio de Tigre se presento un trabajo que fue considerado como el esfuerzo más significativo de planificación territorial del sector isleño. Un territorio postergado en gran parte de su extensión, cuyo valor nunca se termina de reconocer. En ese documento se ponían de manifiesto todos los puntos críticos de la situación del delta. Ignorancia respecto de la preservación ambiental en las explotaciones productivas, falta de una planificación sectorial con criterio de preservación de biodiversidad, déficit en la gestión racional de residuos, dragado de canales, control de la navegación, preservación de las costas, en fin una lista interminable de pasivos detectados en la falta de políticas públicas respecto del sector. Finalmente y a partir de estos estudios La municipalidad de Tigre promulgo la ordenanza 3178/11 donde se establece un Régimen de Protección Cautelar Ambiental en el Delta de Tigre, conforme los postulados obrantes en el Informe Plan de Manejo del Delta, informe que fuera elaborado en concordancia con la UTN regional Pacheco.
En ese estudio se revaloriza la importancia de la estructura de vinculación entre el delta y el territorio. Tal es la importancia de lo vincular que basta con visitar el puerto de frutos del Tigre para ver multitudes disfrutando de un mercado dinámico y múltiples productos, muchos de ellos de origen insular. Un verdadero puente entre diferentes realidades.
Nuestro mercado de frutos fue producto de una cesión de territorio continental mediante una donación del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires. Por la Ordenanza Nº 2587/90, "se aceptó dicha donación con destino al establecimiento del Mercado de Productos y Frutos del Delta del Partido de Campana, cuya finalidad será la promoción y la explotación de las riquezas del Delta" según el texto de la citada Ordenanza.
Lo cierto es que por su ubicación inter industrial o su destino afectado como cabecera de ciertas actividades extractivas, o por la dificultad de su vinculación circulatoria con la ciudad o por innumerables cuestiones, quizás difíciles de analizar, nunca fue incorporado, o priorizado en un plan estratégico de desarrollo vincular entre lo territorial y lo insular. Hoy se discute la cuestión ambiental derivada de las acciones sobre el sector o su importancia frente al uso histórico que se le hubiere conferido, o las potestades sobre la propiedad, pero más allá del debate en el que no pretendo terciar, quiero destacar que el espíritu original nunca fue reflejado en nuestro plan territorial ya que tampoco ha formado parte de nuestras prioridades planificadoras el sector isla o la integración efectiva del delta, cuyo peso territorial relativo para nuestro partido es muy grande.
Es un remanente más de las postergaciones planificatorias. Incorporar al delta, re pensar su futuro integrado al desarrollo territorial, y recuperar los puertos, como el mercado de frutos, creando puentes vinculares en el objetivo original de re significar ese enclave como un segmento representativo de la producción y la cultura isleña, debieran ser uno de los objetivos centrales, el verdadero "para que " de la discusión actual.
Arq. Jorge Bader - Matricula CAPBA 4015



