La empresa, que desvió el arroyo La Cruz en los años ´60, habría desforestado humedales para crecer en superficie. Además, debería responder por un juicio de $40 millones por supuesta intrusión en el Puerto de Frutos.
La creación a instancias de la Gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal del "Comité de la Cuenca del arroyo La Cruz" en julio pasado comenzó a dar visibilidad a uno de los principales problemas que tiene el arroyo para escurrir eficientemente: en los años ´60 su desembocadura fue desviada por Tenaris Siderca, lo que provocaría que sus aguas no fluyan naturalmente hacia el Paraná.
"Con esta firma estamos iniciando un trabajo muy importante para nuestra ciudad, y que no vuelva a pasar lo que vivimos en agosto del año pasado cuando se inundaron los barrios de San Cayetano y San Felipe, y 10.000 personas perdieron todo", declaró a la prensa el intendente Sebastián Abella durante el acto de creación del comité.
Lo que no sabía en ese momento el Intendente es que su voluntad por encontrar soluciones para mitigar los alcances de eventuales nuevas inundaciones lo pueden colocar en medio de un conflicto de intereses entre TenarisSiderca y los propios vecinos de Campana; y con los de sus colegas de los municipios de Exaltación de la Cruz, Luján, San Andrés de Giles, Zárate y Mercedes (todos integrantes del mencionado comité).
De las primeras aproximaciones oficiales al tema, no sólo se habría desempolvado el mencionado desvío de la natural desembocadura del arroyo La Cruz a manos de Tenaris Siderca en los años ´60 (desembocadura de la que todavía persistiría un espejo de agua dentro de la siderúrgica, que sería utilizado para decantar elementos pesados de sus aguas de proceso para luego volcarlas al Paraná), sino que, según relata Raúl Quirino, de "Vecinos Autoconvocados", "también se está tomando conciencia de la reciente e inconsulta deforestación y relleno de unas 2 hectáreas de humedales e incluso del corte literal de uno de los brazos de arroyo en las inmediaciones de ese relleno; todas acciones que conspiran con el natural flujo de las aguas hacia el Paraná, factor no menor en épocas de crecidas e inundaciones".
Esta deforestación, ya tendría un precedente en los años ´90, con al menos otra hectárea, donde la empresa habría realizado varios rellenos para la disposición final de diferentes residuos industriales y cuyas lomadas artificiales pueden verse a simple vista desde Ruta 6.
Quirino dice haberse reunido por este tema con el Presidente del Concejo Deliberante, Sergio Roses y el Subsecretario de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible de Campana, Guillermo Di Lucca, para solicitar que los vecinos de a pie también tengan representación en el Comité de la Cuenca del arroyo La Cruz, "porque si no, las decisiones las van a seguir tomando las corporaciones". Por esta misma inquietud, Quirino pronto sería recibido también por el Intendente de Exaltación de la Cruz, Adrián Sánchez.
Juicio por $40 millones
La mencionada deforestación y relleno de humedales a la vera del arroyo La Cruz, sería contemporánea a la supuesta intrusión y toma de posesión ilegal por parte de Tenaris Siderca del Puerto de Frutos; como parte una estrategia de la siderúrgica de ganar terrenos para una ampliación de la planta que, ahora en crisis y con el yacimiento Vaca Muerta sin perspectivas de desarrollo, fue suspendida.
Fuentes informadas afirmaron a La Auténtica Defensa que el municipio estaría siendo notificado oficialmente del juicio que inició una de las cuatro areneras que operaba en el Puerto de Frutos (terrenos municipales) y que habría sido desalojada por Tenaris Siderca del lugar sin que, aparentemente, exista ningún instrumento legal que avale ese accionar.
Tenaris, además, habría intrusado el puerto mencionado, colocando alambrados y no permitiendo el paso. Vale aclarar que la arenera en cuestión estaba operando legalmente en el lugar, a cambio de un canon municipal.
Esta situación ha provocado la solicitud ante la Justicia de un resarcimiento económico de exactamente $39.640.000 por daños y perjuicios a favor de Carlos Francinetti, titular de la arenera desalojada, quien es patrocinado por el estudio Gregorio Badeni y Asociados, un peso pesado de Capital Federal.
Las mismas fuentes afirman que este conflicto podría derivar en una acción penal que involucraría a funcionarios de primera línea de la última administración municipal; pero también y particularmente involucraría a personal jerárquico de Tenaris Siderca, quienes habrían sido partícipes necesarios de la intrusión mencionada (si es que se la logra probarla en la instancia civil).
Todo este accionar está asociado al tan sonado y hasta ahora frustrado canje del Puerto de Frutos, de jurisdicción municipal, por el estadio de Villa Dalmine, propiedad de Tenaris Siderca y que el club, utiliza en carácter de comodato.
Al margen del juicio mencionado por los $40 millones, para algunos letrados, dicho canje sería imposible de materializar dado que, por ley, el predio del Puerto de Frutos no podría tener otro destino más que el de quedar en manos fiscales. Algunas interpretaciones, incluso, llegan más allá, y cuestionan la titularidad cierta de Tenaris Siderca sobre los terrenos del estadio y sus mejoras, ya que no habrían sido destinados para el fin que originalmente le fueron cedidos a la originaria Dalmine SAFTA (ahora Siderca S.A.) por parte del Estado en los años ´50.
A todo esto se le sumaría la mirada objetiva y desapasionada de arquitectos y urbanistas locales, quienes aseguran en voz baja y no sin pena, que la ubicación actual del "Coliseo de Mitre y Puccini" es incompatible en términos de planificación estratégica de la ciudad.



