Ahora fue el concejal Carlos Cazador, cercano al Gobierno de Cambiemos, quien afirmó que no se puede hablar de plan sin que el intendente sea "el jefe de las fuerzas policiales" y sin un involucramiento activo de la Justicia.
La polémica alrededor del denominado "plan estratégico" de seguridad del Gobierno continúa: ahora fue el concejal Carlos Cazador, aliado a Cambiemos, quién reconoció que no se puede hablar de plan municipal sin que el intendente sea "el jefe de las fuerzas policiales" y sin un involucramiento activo de la Justicia.
El vecinalista realizó estas declaraciones el lunes en un dúplex entre su programa "Primero Campana Primero los Vecinos" de FM Simple y los periodistas Mario Valiente y Julio Zapata de FM Futuro.
Para el edil, las dificultades a la hora de elaborar un programa de acción acabado radican en parte en la imposibilidad de controlar a la Policía Local desde el Palacio Municipal, situación que se debe "al mamarracho de decreto de Scioli para salir de paso cuando se le incendiaba la provincia de Buenos Aires".
"No es el proyecto de ley en donde el intendente pasaba a ser el jefe de las fuerzas policiales, que es lo que yo quiero, para que nadie deslinde responsabilidades en terceros. Que la Policía Local siga manejada por la Policía bonaerense no camina, porque hoy no puedo tomar todas las acciones necesarias para erradicar el delito en la ciudad", afirmó el edil.
Entonces, para Cazador lo único que le queda por hacer al secretario de Prevención Ciudadana "es dar ideas en materia de inversión: poner más cámaras, más móviles, sacar más policías a la calle, poner botones anti pánicos, etcétera, que son medidas dentro de un plan pero no su condimento central, que son las fuerzas policiales y la Justicia".
En ese sentido, volvió a insistir en que "no hay un plan concreto" si no se involucra a jueces y fiscales. "Para que lo haya tendría que llamar al fiscal (Camilo Quiroga) a que me explique cómo hizo para soltar a un tipo que le robó el arma a una policía municipal en su casa", dijo el concejal, pidiendo un "compromiso" por igual de todos los poderes en la lucha contra el delito.
El debate sobre la naturaliza y sistematicidad de la estrategia gubernamental recobró impulso luego de la primera sesión del Consejo de Seguridad Municipal (CSM) del viernes pasado.
Unos días antes, Abella y Milano habían presentado los siguientes pasos que dará el Gobierno en la materia, tales como el blindaje de la Ruta 4 (que pasará a contar con un centro de monitoreo propio equipado con doce cámaras, sumado al destacamento policial ya operativo), la implementación de un sistema de reconocimiento de patentes y el desarrollo de una plataforma de geo-referencia, que permitirá el despliegue inteligente de las fuerzas policiales.
Sin embargo, desde la oposición manifestaron que estas acciones no constituyen un plan en sí al carecer de organicidad y no estar detallados los objetivos concretos tras los cuales se perfilan.
Incluso previo a la exposición de Milano en el CSM, algunos referentes de la disidencia política campanense ya habían mostrado dudas sobre la política oficial en seguridad.
"Nadie puede negar que esta situación no es responsabilidad del gobierno actual; pero la verdad es que no se conoce ninguna medida distinta de este gobierno de las que se repetían años anteriores", decía Axel Cantlon diez días atrás.
"La verdad es que la compra de recursos y la incorporación de más policías siempre son buenas noticias, pero mejor sería saber para qué incorporamos más policías, y para que serán destinados los nuevos recursos", explicaba.
"Es decir, que si no hay un plan para disminuir el delito, todos los esfuerzos que se hagan para mejorar la situación actual serán en vano", expresaba el líder radical en su columna de opinión titulada, justamente, "La seguridad necesita un plan".
LA PRIMERA REUNIÓN DEL CONSEJO DE SEGURIDAD SE REALIZÓ EL PASADO VIERNES.



