Los clubes del Nacional B siguen firmes en su postura de no iniciar el torneo. Mientras tanto, el plantel Violeta cerrará mañana otra semana de trabajo con el amistoso que tendrá frente a Arsenal de Sarandí. El Presidente Macri se reunió con la empresa Turner.
Mientras en la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), el Acenso continúa su lucha por la distribución del dinero de ingresos televisivos y el campeonato del Nacional B es todo incertidumbre por ahora, el plantel de Villa Dálmine sigue con su pretemporada. Ayer, los jugadores conducidos por Walter Marchesi entrenaron en el complejo del Hotel Sofitel y hoy realizarán la última jornada de trabajos antes del amistoso que disputarán mañana frente a Arsenal de Sarandí.
Ese encuentro se desarrollará en el estadio de Mitre y Puccini desde las 15 horas y será abierto al público, con el aporte de un bono colaboración (el único acceso será por calle Simini, sector de ingreso a platea).
Para el entrenador Violeta, será la oportunidad de ver en acción por primera vez a Pablo Ruiz (último refuerzo) junto a sus nuevos compañeros. La idea de Marchesi es que "el Mudo" juegue como mediocampista por derecha para así poder contar nuevamente con el uruguayo Mauricio Alonso como una alternativa para conformar la delantera.
"NO LO PODEMOS AFRONTAR"
El vicepresidente de Villa Dálmine, Jorge Milano, aseguró que los clubes del Nacional B "no podemos afrontar al torneo en las condiciones en las que estamos", dada la reducción de los montos mensuales que recibiría cada institución al frustrarse la Súper Liga.
Al mismo tiempo, explicó que si el Violeta comenzará en estas condiciones, generaría un déficit de aproximadamente 500 mil pesos mensual y lo terminaría con una deuda cercana a los 6 millones de pesos.
"Y estamos hablando de un club que hace las cosas de manera muy austera", remarcó Miliano, quien insistió en que "sería muy irresponsable de parte nuestra afrontar el torneo en estas condiciones".
MACRI CON TURNER
El presidente de la Nación, Mauricio Macri, recibió ayer al mediodía a directivos de la empresa estadounidense Turner, que expresó su intención de adquirir los derechos de televisación de los partidos del fútbol argentino.
El Gobierno nacional ya expresó su intención de desprenderse de la obligación de aportar miles de millones de pesos al fútbol profesional, aunque rescindirá el contrato siempre y cuando aquel que los adquiera prometa la gratuidad del servicio hasta 2019.
Hace unos meses, el Gobierno nacional llamó a una licitación internacional que luego desactivó a partir de los conflictos institucionales en la AFA, que derivaron en la intervención de la FIFA con una Comisión Regularizadora, con fecha límite de junio de 2017.
En el cónclave, los abogados de Turner manifestaron la necesidad de la empresa de tener "seguridad jurídica" para su inversión, ante un posible cambio de gobierno en 2019.
La empresa está dispuesta a cumplir con el requisito del gobierno de "mantener la gratuidad" hasta 2019, pero después introduciría el pay per view (pague por ver), "como se hace en todo el mundo", confiaron, y quieren tener la certeza de que ningún hipotético cambio de gobierno se lo impediría.
Los números que venían trascendiendo desde una reunión similar en abril pasado, eran de 7.500 millones de pesos en tres años, es decir coincidente con el fin del contrato actual entre AFA y el Estado Nacional.
El desembarco de Turner en el fútbol argentino sería en 2017, porque "ya no dan los tiempos para este torneo".
La situación de los derechos de televisación del fútbol argentino se agudizó en los últimos días cuando el Gobierno aseguró que no dará más de 1.800 millones al fútbol, lo cual llevó a los clubes del ascenso a amenazar con no empezar la temporada ante la imposibilidad de asumir los costos.
La reunión, de carácter reservado y que no figuró en agenda, se llevó a cabo desde las 11:30, por espacio de una hora, en el despacho presidencial de la Casa Rosada, luego de que el mandatario cerrara la reunión de gabinete ampliado.
Además, el aterrizaje televisivo de la cadena Turner en el país no se limitaría al fútbol, ya que pujará por quedarse con Telefé, el canal de Telefónica.



