Tanto en las grandes ciudades como en las pequeñas poblaciones, los amigos se juntan, infaltables, cada 20 de julio, en restaurantes, bares y confiterías, o en sus propias casas, para celebrar el sentimiento. ¿Pero cómo fueron los orígenes?
20 de Julio, Día del Amigo. Una tradición instalada en nuestra sociedad desde hace varios años, donde miles de personas se reúnen para compartir una cena, un mate o una salida. Sin embargo, son pocas las personas que conocen que tiene su origen en la llegada del hombre a la Luna y la interpretación que de ese hecho hizo un argentino.
Se trata de Enrique Ernesto Febbraro, odontólogo, profesor de filosofía e historia, músico, y miembro del Rotary Club Internacional, quien propuso festejar por primera vez el Día del Amigo en el país el 20 de julio de 1969, en homenaje al aterrizaje de la nave Apolo XI.
Ese día, mientras el astronauta norteamericano Neil Amstrong ponía su pie izquierdo en la Luna, Febbraro se sentó a escribir desde Lomas de Zamora, donde residía, mil cartas a 100 países. Las mandó a diferentes ciudades del mundo para que su propuesta se explayará y casi sin esperarlo pero con gran orgullo recibió 700 respuestas que apoyaban su iniciativa.
Aquello que Amstrong definió como "un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la humanidad", significaba para Febbraro la posibilidad de entablar relaciones cordiales con otros seres, pero también la de celebrar la amistad en casa.
"Viví el alunizaje del módulo como un gesto de amistad de la humanidad hacia el universo y al mismo tiempo me dije que un pueblo de amigos sería una nación imbatible. ¡Ya está, el 20 de julio es el día elegido!", les explicó a sus destinatarios.
Este hombre murió el 4 de noviembre de 2008, pero en 2006 aseguró en una entrevista con La Voz del Interior que la amistad "es la virtud más sobresaliente porque es desinteresada de todas maneras. Una virtud que se hace notar sobre determinadas personas y que se acaba". En cambio, consideraba que "el amigo es una persona real, que ronca, que tiene mal carácter y que uno lo aguanta porque lo conoce. El amigo es otro cuero. La amistad es una cuestión teórica.
Porque por más amistad que yo tenga en el espíritu, a la hora de mi muerte voy a necesitar seis tipos que lleven mi cajón y van a ser amigos. Y en la alegría también. Si quiero hacer un asadito en mi casa, ¿a quién voy a traer? A la gente que me quiere y que quiero".
En esa ocasión, contó que la idea de celebrar el Día del Amigo surgió mucho antes de 1969.
Febbraro contó que "el número de amigos que uno debe tener está señalado por los dedos de la mano izquierda. Si usted tiene cinco amigos, ya dese por satisfecho porque ha conseguido la mayor joya. Eso de que yo quiero tener un millón de amigos es el bolazo más grande que escuché, porque al amigo hay que atenderlo en las cosas de la vida, hay que acompañarlo en el espíritu, hay que serle generoso, recordarlo, visitarlo y estar junto a él no sólo para las fiestas, sino siempre".
Tanto en las grandes ciudades como en las pequeñas poblaciones, los amigos se juntan, infaltables, cada 20 de julio, en restaurantes, bares y confiterías, o en sus propias casas, para celebrar tan noble sentimiento. Argentina no es sólo un país que exalta la amistad en su propio territorio: gracias a las nuevas tecnologías y redes sociales que posibilitan intercambiar pareceres e información, miles de extranjeros se han ido "contagiado" de esa costumbre.
Esta fecha pretende unir a las personas a través de la amistad. Más tarde esta celebración fue oficializada, primero en Buenos Aires, después en toda la Argentina y más tarde en muchos países del continente. Actualmente, más de un centenar de países de todo el mundo festejan el Día del Amigo el 20 de julio, y sólo unos pocos lo hacen en otra fecha: en Paraguay es el 30 de julio; en Chile, el primer viernes de octubre; en Perú, el primer sábado de julio; y en los Estados Unidos, la celebración es el primer domingo de agosto.



