"Sabemos que llevan en su cargo poco tiempo, pero nosotros llevamos 22 años reclamando y soportando la triste realidad de no tener ni un solo detenido", aseveró el vicepresidente primero de la AMIA.
La comunidad judía le reclamó ayer al Gobierno que la causa AMIA se convierta en una "prioridad del Estado", durante el acto de conmemoración del mayor ataque terrorista de la historia argentina, perpetrado hace 22 años, una ceremonia a la que el presidente Mauricio Macri asistió, pero se retiró minutos antes de los discursos.
"Le pedimos al titular de la Unidad Especial AMIA, Mario Cimadevilla, y al ministro de Justicia, Germán Garavano, que la causa sea una prioridad de Estado. Sabemos que llevan en su cargo poco tiempo, pero nosotros llevamos 22 años reclamando y soportando la triste realidad de no tener ni un solo detenido", aseveró el vicepresidente primero de la AMIA, Ralph Thomas Saieg.
El mandatario nacional participó de uno de los momentos más emotivos de la ceremonia, cuando como cada año sonó la sirena a las 9.53, hora exacta de la explosión que destruyó la sede de la entidad judía del 18 de julio de 1994, cuando además de los fallecidos quedaron unas 300 personas heridas.
El jefe de Estado llegó a las 9.30 a la AMIA, ubicada en calle Pasteur 633, donde depositó una ofrenda floral.
Los presentes aplaudieron el arribo de Macri al acto, que se realizó bajo el lema "22 años sin Justicia. La memoria nos une", en una mañana soleada, pero muy fría.
Según señalaron fuentes gubernamentales, la partida de Macri fue "tal como estaba pautada" con los organizadores. Al respecto, el secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj, explicó que el jefe de Estado se retiró del acto en la AMIA porque "temas de agenda" se lo requerían.



