La actual administración municipal no deja de sorprendernos. En la última sesión del Honorable Concejo Deliberante, pidió eximir a la empresa Tenaris Siderca de una parte de su deuda en materia de tasas municipales. Es decir, dinero que la empresa le adeuda al Municipio, o para ser más claros, le debe a la Comunidad.
De esta determinación del Intendente Abella, surgen varios análisis. Por un lado, vuelve a desmentir aquella fantasía sobre la crisis económica municipal. A las claras está que un Municipio con problemas financieros, no se da el privilegio de condonar a quien es uno de sus mayores contribuyentes.
Por otra parte, y aquí tal vez en concordancia con el modelo de Gobierno Nacional, se privilegia a las empresas por sobre los vecinos. Porque quienes más tienen, gozan de mayores privilegios. Y esto puede comprobarlo cualquier vecino, acercándose al Centro de Atención al Contribuyente y solicitando una eximición de tasas, tal como lo hizo este representante del sector privado.
Sabemos que la crisis afectó los números de la metalúrgica, pero entendemos que empresas de tamaña envergadura cuentan con el suficiente potencial como para que, pese a la caída de sus ventas, puedan ganar dinero igualmente. Aún más si tenemos en cuenta que la devaluación efectuada por la administración de Mauricio Macri generó importantes beneficios en quienes buscaban disminuir el valor del empleo, o como los empresarios suelen llamarle, "el costo".
Por último, y ante los argumentos para eximir a la empresa de su responsabilidad tributaria que dan cuenta de la necesidad de contribuir al sostenimiento del empleo, recordamos nuestra preocupación por la creación y generación de empleo. A tal fin, impulsamos desde nuestra banca la creación del COES (Consejo Económico Social) a fin de realizar un monitoreo intensivo de la situación social y la toma de medidas urgentes para contener a los vecinos que se han quedado sin empleo, o buscan trabajo sin poder hallarlo. Dicho Consejo sigue aún sin funcionar, pese a haber sido aprobado en el recinto por unanimidad.
En síntesis, pareciera que vivimos en una Ciudad donde algunos tienen coronita. Con empresarios de primera, y ciudadanos de segunda.



