Entre las consignas rimbombantes con las que se auto-anunciaba el proceso político, económico y social de cambio que estamos viviendo, sobresalía la "transparencia"y el "acceso a la información pública" como garantes de honestidad y legalidad en las acciones del gobierno y de los hombres y mujeres que en él se desempeñan.
El Presidente del Honorable Concejo Deliberante, Sergio Roses, resultó el elegido por el macrismo local para incorporar el slogan al discurso. Como buen alumno, en la primera sesión del año presentó varios proyectos en este sentido: Sobre la publicación de la declaración jurada patrimonial de los funcionarios y servidores públicos, la unificación y publicación del registro de proveedores municipales, la publicación de los pliegos de licitaciones públicas, etc. Orgulloso de su tarea, dejó la Presidencia temporalmente para bajar a la banca y justificar las bondades de los proyectos.
Para sorpresa de los miembros de la Comisión de Legislación, quienes expresaron acuerdo con la cuestión de fondo de los proyectos, el propio macrismo cajonea semana tras semana el tratamiento de las ordenanzas de transparencia y acceso a la información públicaimpulsadas por su propio bloque.
Un breve repaso de acciones contrarias al espíritu de dichas ordenanzas echaría luz sobre la recurrente prácticadel partido de gobierno,borrar con el codo lo que dice con la boca:
-Veto a la Ordenanza que determinaba el acceso permanente a la información sobre la ejecución presupuestaria municipal, por parte de todos los bloques de concejales.
-Contratación directa de obras públicas, asignadas a empresas foráneas, utilizando las irreales emergencias económica e hídrica como excusa para no cumplir los mecanismos establecidos por Ley.
-Pago de sobreprecios en la obra de pavimentación del Barrio Las Praderas (asignada también por contratación directa), denunciado públicamente por empresario local.
-Licitaciones Públicas en las que no se abren los sobres de las ofertas delante de las partes.
-Ocultamiento del Boletín Oficial, y falta de respuesta a las notas solicitando información sobre los decretos dictados desde la asunción del gobierno.
-Funcionarios ocupando cargos que formalmente no existen.
-Ocultamiento de los balances trimestrales sobre el cálculo de recursos y el presupuesto de gastos, incumpliendo lo normado en la Ley Orgánica y el Reglamento de Contabilidad.
-Tratamiento express a las ordenanzas fiscal e impositiva con el fin de implementar un nuevo tarifazo de espalda a nuestros vecinos.
La transparencia se mide por el grado en que el sistema institucional permite el acceso a información relevante, confiable, suficiente y de calidad en el plano económico, político y social.
Concejales sin información para tratar las normas, empresarios sin posibilidad de participar en licitaciones públicas, transparentes y por sobretodo ajustadas a derecho, vecinos sin información para defender sus intereses, instituciones sin información para participar en la definición de los intereses generales de la comunidad, significan un enorme retroceso en materia de transparencia. Una nueva promesa incumplida. Otro slogan de campaña que no será bandera de conquista.



