Desde la Dirección de Tránsito y Transporte informaron que la actividad de taxis y remises cuenta con 1.000 habilitaciones en la ciudad, pero a la fecha sólo trabajan menos de la mitad. En agosto se implementaría un sistema informático que permitirá mayor control.
El Municipio destacó el "intenso trabajo" que está realizando "para reordenar el tránsito y regular la actividad del transporte de pasajeros en la ciudad". En ese marco, la Dirección de Tránsito y Transporte secuestró dos remises (un Renault Logan y un Chevrolet Corsa) que no contaban con la habilitación correspondiente para realizar la actividad en distintos operativos de control realizados en la vía pública.
Alejandro Barja, responsable de la Dirección a cargo de esta labor, destacó la decisión política de la gestión de Sebastián Abella para fortalecer y mejorar las acciones que encara diariamente Tránsito y Transporte.
Y puntualizó la tarea que se están implementando para regular la actividad de taxis y remises que cuenta con 1.000 habilitaciones en la ciudad y a la fecha solo trabajan menos de la mitad.
"A partir de agosto vamos a implementar un sistema informático que permitirá mayor control y por ende una mejora sustancial en la calidad del servicio para los usuarios", señaló Barja.
El novedoso sistema-que ya se implementó en otras ciudades con total éxito- incluirá los datos de los conductores y vehículos habilitados y brindará la posibilidad a los usuarios de clasificar el servicio que ofrecen cada uno.
"Hemos dado a los dueños de paradas de taxis y remises como a los conductores siete meses para que regulen su situación y cumplan con los requerimientos del Municipio. Nuestro único objetivo es que los vecinos viajen seguros", cerró el director General de Tránsito y Transporte.
Uno de los vehículos secuestrados por La Direccion de Tránsito



