Si lo han llamado burro alguna vez no desespere. Howard Gardner, profesor de Harvard y gran investigador del alma humana, canceriano del 11 de julio y un panóptico de los buenos, reveló ocho tipos de inteligencia. Su teoría desbanca la anacrónica idea que sólo los lógico-matemáticos deben llevar la bandera. Por cierto, ésa es una de las tantas inteligencias posibles.
La segunda es la Linguística verbal, que nos permite disfrutar y crear literatura, informar y hacer poesía; la tercera es la Rítmica musical, que nos incita a entonar, componer y disfrutar de los ritmos musicales; la cuarta es la Visual-Espacial, que pone en evidencia la facilidad de lidiar con líneas, formas y espacios. La quinta inteligencia es la Kinestésica, que se relaciona con el movimiento del cuerpo y destaca a los amantes de la danza, gimnasia, coreografía. Según los especialistas, es la necesaria para actividades que impliquen riesgo físico, como bomberos y rescatadores en catástrofes. La sexta es la Interpersonal, que privilegia el don de organizar, interactuar en las dinámicas de grupo y eventualmente, liderarlos. La séptima es la inteligencia Interpersonal, la de los meditadores, filósofos, inventores y creativos.
La última, tan rara como un caballo arriba de un techo, es la Naturalista ecológica. Ésta es la que vamos a necesitar desarrollar para mantener vivo el planeta, dado que nos permite respetar, entender y amar la naturaleza.
La pregunta del Panóptico de hoy es: de las ocho inteligencias reveladas ¿cuál es la que le corresponde?



