El sonido que produce el agua caliente al servir el té, los líquidos nítidos y coloridos que van llenando las tazas, los excepcionales aromas que se logran con la combinación de diversos ingredientes, la compostura de manos y brazos cuando llevan a los labios de quién lo bebe el primer sorbo lento, es toda una experiencia que causa deleite en todos los sentidos.
Es en el año 661, dónde se encuentran los primeros datos que documentan el ritual del té, el mismo es ofrecido por el primer rey Suro del reino de Gaya.
En Corea, la cultura del consumo y cultivo del té se remontan al siglo II a.C. Siendo la misma un estilo de vida..., un ritual, dado que las múltiples virtudes del té se tienen en muy alta estima por sus consumidores.
En los años 199-259 en la época de los Tres Reinos, Geodeung, el rey de Gaya, de acuerdo con Samguk Yusa, cronista de la época, instituyeron un día oficial para rendir honores a los antepasados de la familia real de Gaya. Como parte del ritual, se presentaban ofrendas de arroz, pasteles,bebidas alcohólicas, frutas y té.
Durante el reinado de la reina Seondeok (632-647) de Silla, hasta el reinado del rey Heungdeok (826-836) un grupo de élite de jóvenes que recibían una educación aristocrática-militar, durante los crudos inviernos que debían enfrentar, se volvieron afectos a beber té; queriendo incentivar a la milicia que estaba a sus órdenes difundieron este brebaje entre la misma.
Los monjes también consumían el té haciendo que este momento fuera su pasatiempo favorito. Wonhyo, destacado monje erudito de la tradición budista coreana, era uno de los que más destacaban sus virtudes; se cuenta que los visitantes que llegaban a él siempre tenían una taza de té a su disposición..
En la época del reinado de Goryeo, la cultura del té floreció a la par que se expandía el budismo, volviéndose un elemento imprescindible no sólo en el palacio real, sino también entre literatos y en el ámbito religioso.
Desde su elaboración hasta su consumo, el té se ha considerado tradicionalmente en Corea menos como bebida y más como experiencia espiritual.
(*) Alethea (Su significado): "Representa la verdad en la Mitología Griega. Fue hija del Tiempo y madre de la Justicia y la Virtud".



