Busca agotar el número permitido de faltas sin aviso consecutivas que tienen los concejales. Así, obligaría a la oposición a tratar el proyecto en la primera sesión ordinaria de julio, en la que Cambiemos haría valer su mayoría.
Para aplazar el debate por de la reforma impositiva, esta semana la oposición no dio quórum en el Honorable Concejo Deliberante, una estrategia dilatoria a la que solo podrá apelar una vez más.
El reglamento del HCD prevé para los ediles un máximo de tres faltas consecutivas sin aviso. Y el jueves estaban prevista no una, sino dos sesiones: la especial para aprobar el listado de Mayores Contribuyentes y la segunda ordinaria del mes de junio en la que se presentaba el aumento de tasas. La presidencia del cuerpo legislativo, por tanto, computó doble ausente a los opositores que no fueron.
Con el objetivo de forzar una votación lo más pronto posible, el Gobierno convocará a una sesión extraordinaria para esta semana: detenta los votos para solicitarla y al titular del HCD para establecerla. Los bloques disidentes, que reclaman "más tiempo" para estudiar las ordenanzas, ya adelantaron que no las aprobarán "a las apuradas": pero en realidad, la intención oficial es agotar las ausencias permitidas de sus concejales, para que el tratamiento de los nuevos impuestos se realice de forma obligada en la primera ordinaria de julio.
La oposición tampoco está en condiciones de dar vuelta el reloj de arena apelando a licencias. Como el quórum se logra con la mitad más uno, tendrían que solicitarla en simultaneo los diez ediles. Sin embargo, debido a las fugaces alianzas electores, en dos de esos asientos libres asumirían concejales hoy ligados al oficialismo: el director de Turismo municipal, Alejandro Deppeler, por el radical Carlos Gómez; y Leonardo Austiniano, de Primero Campana, por Marco Colella del Frente Renovador.
Habilitada la votación, Cambiemos ganaría por votos propios, en alianza con el vecinalismo o recurriendo al voto doble del presidente del Concejo, Sergio Roses.
De esta forma, darían los plazos para que la sesión especial de Mayores Contribuyentes también se desarrolle dentro del próximo mes. Allí, de repetirse una igualdad de votos, volvería a desequilibrar la balanza Roses, obviamente a favor del Gobierno.
Solo este "juego" legislativo le permitiría al intendente promulgar las ordenanzas a tiempo para que comiencen a regir a partir de agosto. Por eso Abella le mete todas las fichas.
EL MARTES HABRÁ UNA NUEVA REUNIÓN DE LA COMISIÓN DE PRESUPUESTO.
Tras el fracaso de la sesión del jueves, no hubo contactos entre el oficialismo y la oposición para negociar modificaciones a los artículos objetados por los bloques disidentes. El FpV, el FR y la UCR están preocupados por las prerrogativas que obtendría el intendente para aumentar los impuestos sin pasar por el HCD.



