Pese a los reclamos de la oposición, el Gobierno avanza con el tratamiento "express" de las ordenanzas preparatorias fiscal e impositiva y ayer pasó los proyectos a recinto. Mientras tanto, el Frente para la Victoria, el Frente Renovador y la Unión Cívica Radical analizan no dar quórum y hacer naufragar la sesión.
Los proyectos de ordenanzas preparatorias fiscal e impositiva obtuvieron ayer despacho de comisión y, tal como buscaba el Gobierno, serán tratadas este jueves en el Honorable Concejo Deliberante, siempre y cuando la oposición de quórum a la sesión.
El voto doble del presidente de la comisión de Presupuesto y Hacienda, Carlos Cazador, fue el determinante para lograr elevar el aumento de tasas al recinto legislativo, en una aprobación acompañada por los oficialistas Marina Casaretto y Javier Contreras, y a la que se opusieron Soledad Calle (Frente para la Victoria), Juan Ghione (Frente Renovador) y Carlos Gómez (Unión Cívica Radical).
Ante la imposibilidad de arribar a un consenso, Cambiemos decidió impulsar el avance de ambos proyectos luego de dos presentaciones del secretario de Economía y Hacienda, Miguel Ibarra, y una de integrantes del estudio Massad y Asociados, encargado de confeccionarlos.
Durante la reunión del martes, Cazador les ofreció a los concejales opositores una semana más de plazo para analizar las legislaciones, con el fin de satisfacer una de las principales demandas disidentes y facilitar la llegada a un acuerdo que refuerce la legitimidad política de las subas ante la comunidad.
La propuesta, que contaba con el visto bueno del intendente Abella, preveía la convocatoria a una sesión extraordinaria, y pesar de que algunos ediles parecieron considerarla, terminó siendo desestimada.
El vecinalista fundamentó entonces su posicionamiento señalando que en la comisión ya no se presentaban dudas sobre los aspectos técnicos de las ordenanzas, e insistió -como viene haciendo desde el comienzo de su alianza con Cambiemos- en la necesidad de facilitarle herramientas de gestión al intendente.
De esta manera, el Gobierno avanza con su intención de darle tratamiento "express" a la reforma impositiva, con miras a que la sesión especial de Mayores Contribuyentes no se extienda más allá de los diez días posteriores a su sanción en el HCD.
Para Abella y su equipo económico, asegurarse los incrementos en las diversas tasas municipales significa poder cerrar y presentar el presupuesto, el primero elaborado íntegramente por la actual gestión.
La nueva contabilidad, esperada desde febrero de este año, allanaría el camino del jefe comunal para concretar las obras anunciadas en la apertura de sesiones ordinarias del HCD, afrontar las actualizaciones en los salarios de los trabajadores municipales y legalizar los cambios en la estructura administrativa de la Municipalidad, como la creación de las secretarías de Legal y Técnica y de Modernización, entre otros.
En concreto, el Gobierno necesita saldar los 300 millones de pesos de diferencia entre el actual y el futuro presupuesto, cifra que la suba de tasas y la moratoria impositiva vendrían a cubrir.
El principal argumento que maneja la oposición para justificar una posible ausencia a la hora de tratar los proyectos, pasa por la potestad que le otorgan al intendente de modificar el monto de determinados impuestos sin convalidación del HCD.
Uno de las más polémicas prerrogativas es la aplicación de ajustes en base al Índice de Costo de Construcción (ICC), lo que podría derivar en fuertes incrementos porcentuales dependiendo de la valuación que el Municipio decida tomar.
Para la oposición, discrecionalidades como esa imposibilitan proyectar el impacto concreto que tendrán los nuevos impuestos en los bolsillos de los campaneses, y que Ibarra afirmó que no superará el 100% de aumento para los vecinos particulares.
Por otra parte, en las últimas horas las ordenanzas mostraron otro punto flaco: la introducción de legislación contraria a leyes y ordenanzas vigentes.
Así, por ejemplo, en los cuerpos de las preparatorias aparecen referencias explicitas a las Ley Nacional N° 13.512 de Propiedad Horizontal, que fuera reemplazada por el nuevo Código Civil que entró en vigencia a mediados de 2015.
Concejales también llamaron la atención sobre la intención de cobrársele una percepción a las marquesinas en vía pública, cuando existe una ordenanza que prohíbe el despliegue de dichos soportes publicitarios.
En este marco la oposición reivindicó sus críticas a la participación de Massad y Asociados en la elaboración de la reforma impositiva, empresa que cobró una suma cercana a los $750 mil.
La falta de información complementaria predispone de igual manera al rechazó de plano. Al Gobierno se le solicitó las ordenanzas vigentes en San Martín y Tigre -similares a las que se intenta aprobar en nuestra ciudad-; el mapa que plasma la nueva zonificación urbana (residencia, residencia exclusiva, residencia mixta y zona industrial); y los diez escenarios con proyecciones de impacto impositivo que Hacienda aseguró disponer. Ninguna de estas peticiones ha tenido respuesta positiva.
Viendo cercadas sus posibilidades de introducir cambios en la legislación, el kirchnerismo, el massismo y el radicalismo han apelado al involucramiento de la sociedad civil para amplificar las voces del reclamo. La Unión Industrial, la CUCEI, el Colegio de Abogados y Centro de Profesionales de Ciencias Económicas están siendo interpelados. Asimismo, el Partido Justicialista convocó a una charla abierta para mañana las 17:30 en la Plaza Eduardo Costa.
La sesión ordinaria del jueves es a todo o nada. Si se sientan en las bancas los veinte concejales, el oficialismo impondrá sus diez votos (nueve de Cambiemos y uno de Primero Campana), haciendo valer en caso de empate el voto doble del presidente del Concejo Deliberante, Sergio Roses.
Es por eso que para evitar la aprobación de la reforma impositiva, la única estrategia a la que puede apelar la oposición es no dar quórum, haciendo naufragar la sesión. Con ese fin están coordinando acciones el FpV, el FR y la UCR.
Ayer por la noche, trascendió que el mismo intendente se habría puesto a la cabeza de las negociaciones con referentes opositores. La misión de convérselos es a contrarreloj. Su necesidad de contar con más recursos y empezar a concretar promesas, también.
CAZADOR, ALIADO DE CAMBIEMOS Y PRESIDENTE DE LA COMISIÓN DE PRESUPUESTO Y HACIENDA, DIALOGA CON JUAN GHIONE (FR) Y CARLOS GÓMEZ (UCR) DURANTE LA REUNIÓN DE AYER EN EL SALÓN BLANCO.
LOS EDILES CONTRERAS, CASARETTO Y RAINERI ESTUVIERON AYER EN LA COMISIÓN POR CAMBIEMOS.
EL CONCEJAL FRATICELLI (FPV), PLANTEANDO OBJECIONES AYER EN LA REUNIÓN DE LA COMISIÓN DE PRESUPUESTO.



