Busqué lo que había escrito ya hace un año y, tanto creo más que nunca todo terminó, me dejaron sin trabajo las nuevas autoridades municipales de Cultura.
Del trato que me han dispensado solo se puede inferir que los viejos jubilados no tenemos lugar en esta sociedad, somos descartables e innecesarios.
Después de 20 años dando clases de pintura y fileteado, resulta que hoy no es importante la gente con iniciativas diferentes; que en vez de dedicarse a no hacer nada decidieron expresarse de otra manera que no sea el chisme barato del día.
Tampoco sirvió para nada el haber contenido a gente mayor y mitigar sus soledades, encaminar a jóvenes, ayudar a discapacitados, drogadictos, personas de alto riesgo, internos de asilos de ancianos, diferentes; y sobre todo descubrir nuevos artistas que muchas veces representaron a Campana.
Qué lástima pensé que sería diferente, pero no fue así. Hoy algo que se llama sensibilidad social, pero no lo venden en ninguna parte.
Yo pensaba cuando era chico que los buenos ganaban. Me equivoqué. Mi ingenuidad fue mayor, los buenos solo ganan en las películas de cowboy o en alguna novela romántica.
Gracias a mis alumnos, en algun lugar nos encontraremos. Sino ellos saben que siempre cuentan conmigo como pintor y sobre todo como amigo.
Marcos E. García Ortiz
DNI 4738767



