NO SE DE QUÉ HABLAN. Quiero empezar marcando esta situación porque es la verdad en la que me encuentro. Durante los últimos días se han dicho tantas cosas sobre mí -que voy a tal lado, que entro a aquel otro- que estoy a punto de creerme alguien importante. Y lo que realmente importa acá son los vecinos de Campana.
Vecinos que no tienen por qué escuchar inventos sobre uno de sus concejales. El viernes, el secretario general del Sindicato de ANSES, Carlos Ortega, me atacó durísimo sin ningún tipo de fundamento. Dijo cosas fuera de lugar como que yo había comentado que iba a ir a "hacer una limpieza" con mi "grupo de tareas". Mamita. ¿Cuándo pronuncié estas palabras? Por favor, tráiganme un audio, unas líneas de declaración, un video, donde Carlos Cazador esté hablando de esa manera.
Pero no quedó solo ahí. La cosa fue más allá y aseguró que mi intención fue poner un "manto de sospecha" sobre los trabajadores de la ANSES y su gerente, Alberto Armesto, totalmente fuera de lugar, porque jamás hablaría de algo que no conozco. Y miren si lo es, que el jueves en mi programa de radio, defendí a Alberto por la causa que le están cursando, dando fe de su buen nombre y honor, algo que fue correspondido de inmediato con un mensaje al celular en el que me agradecía por mis palabras.
Ahora: esto no lo escuchó o de todas formas quiso insistir con el invento de su propio cuento. Me extraña, porque hasta donde yo me acordaba teníamos una muy buena relación. Comenzamos en la misma vereda política del radicalismo de Alfonsín y después el tiempo nos llevó por caminos separados. Pero siempre seguimos siendo muy cordiales. Como tiene que ser entre vecinos con diferentes pensamientos políticos.
LO VOY A PONER EN PALABRAS UNA VEZ MÁS: YO NO SOY, NI ESTOY DESIGNADO, COMO JEFE DE LA UDAI CAMPANA DE ANSES NI NINGUNA OTRA OFICINA O ÁREA ESTATAL. Nunca me expresé de manera contraria. Hace unas semanas el intendente se acercó para solicitarme mi curriculum. Nada más. No me dio mayores precisiones, no me prometió nada ni yo le pedí algo. Tampoco escalé hacia arriba a para postularme a un cargo: en definitiva, en las últimas elecciones yo participé en un partido competidor al que actualmente detenta el poder. Nunca pensé que me iban a dar nada.
Hoy, 29 de mayo de 2016, sigo siendo tan solo lo que siempre soñé ser. Un servidor de mis vecinos. Un concejal comprometido con lo que cree y piensa que es mejor para Campana. No le debo obediencia a nadie, solo a los que me votaron. Si llegara el día en que me tocara asumir nuevos desafíos, seré claro. Saldré en los medios, en esta columna, a decirlo. Mientras tanto, le pido por favor a todos los que jugaron un papel en esta cuestión, que no confundan más a la gente. Abóquense a solucionarles los problemas a los vecinos de Campana. Porque de lo contario, siempre se termina hablando por hablar.
Hasta la próxima,
Carlos Cazador.



