La Policía Local comenzó a perseguirlos en la Plaza 1º de Mayo y terminó arrinconándolos en el barrio 9 de Julio. Un menor asegura que fue golpeado, aunque la peor parte se la llevó un efectivo policial, que requirió cinco puntos de sutura tras un "baldozazo".
Ayer por la mañana, la Policía Local quiso parar e identificar a dos jóvenes que iban en motocicleta por la Plaza 1º de Mayo, pero todo terminó con una larga persecución que dejó como resultado un menor presuntamente golpeado, otro prófugo y un efectivo de seguridad con heridas de consideración.
Todo comenzó cuando la Policía Local quiso detener un rodado en el que circulaban dos sujetos -luego se sabría que eran hermanos menores de edad- para su constatación legal. Sin embargo, los chicos aceleraron con la intención de escaparse, dando inicio así a una persecución que se extendió hasta Gavazzi y Colón, en el barrio 9 de Julio.
Allí, ambos se bajan e intentan refugiarse dentro su domicilio, pero uno de ellos es apresado.
Según denunció después la familia, Jeremías fue entonces golpeado, aunque lo más grave estaba por venir.
Queriendo liberar al chico de la Policía, la familia salió de su casa y comenzó a increpar a los oficiales. Fue entonces cuando, en medio de la batahola, un efectivo policial recibió un "baldozazo" en la cara por parte de otro menor de 16 años.
El oficial sufrió traumatismo de cráneo y requirió cinco puntos de sutura.
El atacante fue demorado en la Fiscalía Penal Juvenil por los delitos de resistencia a la autoridad, daños y lesiones, y a las pocas horas recuperó su libertad. Por su parte, uno de los dos hermanos buscados aprovechó la confusión y logró darse a la fuga.



