La situación económica nacional es compleja. El gobierno ha tomado medidas netamente monetaristas para cumplir con sus metas de inflación como fin último. Esto supone quitar liquides de pesos argentinos del sistema económico nacional a cualquier costo. El 37,5% que se están pagando por las Letras del Banco Central (Lebacs) o las medidas de corte regresivo en lo que respecta al poder adquisitivo de las clases que más consumen tienen que ver con eso; con buscarle soluciones ortodoxas a una economía que lejos está de adecuarse a reglas universales. Además, funcionarios nacionales de primera línea han manifestado que el proyecto económico del actual gobierno dejaría de lado el desarrollo volcado hacia la producción con valor agregado por un modelo agroexportador y de servicios, y las medidas que se han tomado han avalado esta postura como por ejemplo la quita de retenciones al agro o a las mineras.
Será motivo de otra columna analizar el modelo económico del Gobierno Nacional. Hoy escribo con el fin de realizar un análisis de cuáles son las consecuencias de la aplicación de estas medidas para nuestro distrito.
Campana es una ciudad que se caracteriza por ser un polo industrial importante; a la presencia de empresas de gran envergadura se le suman aquellas pequeñas y medianas empresas que complementan la producción de las industrias de mayor magnitud. La presencia del rio, su ubicación geográfica cerca de la capital federal y atravesada por los grandes corredores comerciales internacionales, una clase media importante y la mano de obra calificada hacen de Campana un lugar ideal para el desarrollo de las fuerzas productivas relacionadas a la producción industrial. Pero estas ventajas comparativas que tiene la ciudad chocan con el modelo nacional que poco tiene que ver con sostener e incrementar a la industria nacional sino que se acerca más a fomentar un modelo de producción primaria.
Medidas volcadas a favorecer la producción primaria y no a la manufacturera va a traer indefectiblemente consecuencias en la economía de nuestro municipio, entonces ¿Qué podemos hacer para sostener nuestra "isla" productiva en un contexto general desfavorable para economías como la nuestra? Como primera medida, los que debemos intentar hacer es sostener los recursos de nuestra ciudad en nuestra ciudad, y es el Gobierno Municipal el que debe ponerse al frente de esa tarea. Apuntalar a las Pymes autóctonas mediante la adjudicación de las obras pública es fundamental para lograr eso, ya que estas son las que generan una gran cantidad de puestos de trabajo y de calidad. Si las Pymes crecen, crece el nivel de vida de los trabajadores y también crece la producción de recursos para que el estado destine a la realización de obras y políticas públicas que beneficien al vecino. A su vez, cuanto más empleo exista, más capacidad de compra va a haber, con lo cual los comerciantes locales podrán mantener su nivel de ventas en un contexto general de contracción del mercado interno.
Pero si los recursos de la ciudad terminando siendo destinados a empresas y proveedores de otros lugares, y en un escenario general de deterioro de la industria nacional y del mercado interno, nuestra ciudad va a enfrentar serias dificultades para sostener los puestos de trabajo y el nivel de consumo y van a ser las pequeñas y medianas industrias las principales afectadas.
En fin, tenemos la posibilidad de sostener un círculo económico con altos niveles de empleo y de consumo y con capacidad productiva, aunque el escenario nacional sea desfavorable para el sector de la economía en donde los campanenses tenemos ventajas comparativas. Es cuestión de que la dirigencia que hoy gobierna el distrito asuma la responsabilidad de defender a nuestros empresarios y a los trabajadores poniéndolos como prioridad a la hora de realizar el gasto público.
Alejo Sarna.
Licenciado en Relaciones Internacionales.



