Buenos Aires, (NA)- El presidente Néstor Kirchner y su par de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, darán hoy una nueva señal de unidad política cuando se encuentren en Río de Janeiro, donde uno de los temas centrales de la reunión será el proceso de renegociación de la deuda externa.
El jefe del Estado llegó ayer a las 17:45 a la ciudad carioca a bordo del avión presidencial Tango 01, junto a una comitiva integrada por primera dama Cristina Fernández de Kirchner; el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y el ministro de Economía, Roberto Lavagna.
Tras arribar a Río de Janeiro, el jefe de Gabinete le dijo a una radio porteña que Kirchner y Lula «tienen una buena relación de amistad y una comprensión común de lo que pasa en el mundo y de las necesidades que tienen Argentina y Brasil para avanzar en ese mundo».
El funcionario recordó, en la misma línea, las gestiones en favor de la Argentina que hizo el presidente de Brasil ante los mandatarios de España, Alemania, Inglaterra y Francia en momentos en que alcanzaba su máxima tensión la negociación con el Fondo Monetario Internacional».
Kirchner y su comitiva -también integrada por el canciller Rafael Bielsa y por el ministro de Planificación, Julio de Vido—se alojaron en el Hotel Copacabana Palace de Río de Janeiro.
La reunión de mañana entre Kirchner y Lula se desarrollará en el mismo hotel y aún no tiene un horario oficial de inicio, según indicaron fuentes oficiales a la agencia Noticias Argentinas.
En este escenario, el ministro del Interior, Aníbal Fernández, admitió que es «imposible» que Brasil y la Argentina negocien en forma conjunta sus deudas externas porque «las asimetrías son muy grandes», pero confió en que pueda lograrse «un pensamiento más o menos homogéneo» entre las autoridades de ambos países. «Al discutir el tema de la deuda es imposible parangonarlo o aparearse uno con otro porque las asimetrías son muy grandes», puntualizó Fernández, en declaraciones formuladas hoy a Canal 7.



