El gobierno nacional lo puso en funcionamiento en una reunión con las Provincias. Distingue entre manifestaciones programadas y espontáneas.
El gobierno nacional busca ponerle fin a los piquetes a través de la creación del nuevo Protocolo para Manifestaciones Públicas que tiene previsto el uso de las fuerzas de seguridad para desalojar a los manifestantes que interrumpan el tránsito en las calles y las rutas.
El protocolo en sus fundamentos invoca distintos tratados internacionales de derechos humanos, cuyo espíritu es que "el Estado debe brindar la certeza de que todos los miembros de la sociedad pueden gozar de los mismos derechos, por ello, la libertad de un individuo o grupo termina donde comienza la del otro".
La iniciativa divide las manifestaciones en programadas o espontáneas. En el primer caso, los manifestantes deberán comunicar con anterioridad que pretende realizar un corte de calle. En tal caso podría ser autorizada con ciertos criterios específicos como zona de protesta y duración de la movilización.
Para las espontáneas, el protocolo establece que "las fuerzas de seguridad deben garantizar la libre circulación".
Los efectivos deberán comunicar tal situación en forma inmediata de acuerdo a su jurisdicción.
Tras ello, se establecerá un espacio de negociación entre las fuerzas de seguridad y los manifestantes para que cese el corte y se dará aviso a la justicia.
Una vez concluida la negociación, el jefe del Operativo de Seguridad impartirá la orden a través de altoparlantes, megáfonos o a viva voz, que los manifestantes deben desistir de cortar las vías de circulación de tránsito, deberán retirarse y ubicarse en zona determinada para ejercer sus derechos constitucionales, garantizando siempre la libre circulación.
"No vamos a permitir que la calle sea un caos. Queremos cambiar la cultura del corte. No vamos a tolerar la extorsión", señaló Bullrich.
En el caso de que los manifestantes no depongan su actitud, el jefe del operativo pondrá en conocimiento del magistrado competente y se procederá a intervenir y disolver la manifestación. Para ello, las instrucciones de la autoridad policial se harán por medio de frases cortas y claras.
Se procederá a la filmación (video y audio) y fotografía de los operativos, para el caso de ser requeridas posteriormente por la Justicia, o permitan evaluar el desempeño del personal interviniente.



