Buenos Aires, (NA)- La cuenta regresiva para el ingreso al default de la Argentina comenzó a correr esta noche cuando el gobierno de Nestor Kirchner envió una contrapropuesta final a las autoridades del FMI en la que fija su posición respecto del cumplimiento de las metas para la aprobación de la segunda revisión del acuerdo firmado en septiembre.
La Argentina debe pagar hoy 3150 millones de dólares al Fondo que esta tarde envió una nueva carta al ministerio de Economía con los puntos que consideraba se deben cumplir para la aprobación de esa revisión.
Después de más de tres horas de diálogo con sus más cercanos asesores, el presidente Kirchner y el ministro Roberto Lavagna elaboraron la contrapropuesta final del gobierno que objetivamente dista de lo solicitado pór el organismos internacional de crédito.
Uno de los puntos principales de la contrapropuesta argentina es el rol que cumplirán las entidades que integran el Sindicato de Bancos en la renegociación de la deuda con los bonistas acreedores.
Además, Argentina se mantiene firme en ofrecer una quita del 75 por ciento del capital a los tenedores de los bonos de la deuda argentina en default.
De esta manera comenzaron a correr dramáticamente los minutos en visperas de una decisión crucial que puede colocar a la Argentina en un nuevo default con los organismos internacionales de crédito.
Ahora quedará en manos del presidente Néstor Kirchner decidir si mañana cumple con el pago del vencimiento, aún cuando el intercambio de mensajes de último momento con el FMI augura un dificil negociación de último momento.
Según se pudo conocer esta noche de fuentes oficiales, uno de los puntos en disputa es el rol que se le asignará al Sindicatos de Bancos, ya que mientras el fondo pretendería darle una activa participación en la negociación con los bonistas, el gobierno quiere que actúen como asesores.



