Yihadistas de Al Mourabitoun, un grupo vinculado a la vieja de red de Al Qaeda en el Magreb, llegaron tomar un centenar de rehenes. Intervinieron fuerzas locales, francesas y estadounidenses.
El lujoso Hotel Radisson Blu de Bamako, la capital de Malí, fue el escenario de un nuevo ataque de yihadistas, quienes irrumpieron por la mañana del viernes y llegaron a tomar más de un centenar de rehenes de diferentes nacionalidades, hasta que fuerzas de seguridad locales y extranjeras lograron desactivar la amenaza. El resultado: 27 muertos.
El grupo extremista Al Mourabitoun -entre cuyos fundadores está Mokhtar Belmokhtar, ex comandante de Al Qaeda en el Magreb- fue al parecer responsable del ataque. Los terroristas ingresaron a los tiros usando automóviles con matrícula diplomática. Gritaron "¡Allahu Akbar!" (Dios es grande en árabe) antes de abrir fuego. Según un portavoz policial, dejaron en libertad a quienes pudieron recitar el Corán.
Los hombres armados permanecieron atrincherados durante nueve horas, mientras fuerzas especiales reconquistaban piso por piso el establecimiento.
Comandos franceses llegados de la vecina Burkina Faso y estadounidenses colaboraron en las operaciones, mientras el caos reinaba en las afueras del hotel. Poco después de las 16 horas, el ministro maliense de Seguridad Interior, el coronel Salif Traoré, informó que ya no quedaban rehenes.
Tres atacantes murieron, de acuerdo a una fuente oficial del país africano.
Francia lideró en 2013 una operación militar internacional, que aún dura, para rechazar una ofensiva yihadista-tuareg y expulsar a los grupos armados que ocupaban el norte de Malí. Pero quedan zonas fuera del control de las fuerzas malienses y extranjeras.
Por un tiempo los ataques extremistas se concentraron en el norte, pero desde principios de 2015 se fueron extendiendo al centro, y desde junio al sur del país.
Si bien se pensaba que Al Mourabitoun se había afiliado en los últimos meses al Estado Islámico, recientemente el grupo terrorista lo negó, dejando entrever disidencias dentro del movimiento yihadista internacional.
EEUU, FRANCIA Y RUSIA, JUNTOS CONTRA EL ESTADO ISLÁMICO
Los ataques de ocho días atrás en París están a punto de lograr lo que hasta hace poco parecía imposible: que Estados Unidos y Rusia se sienten y coordinen sus acciones contra el Estado Islámico.
El encargado de llevar adelante la parte más difíciles de las negociaciones en el presidente galo, François Hollande, decidido a acabar con la amenaza terrorista. La semana que viene visitará Washington y después irá hasta Moscú. El objetivo es conformar un frente de ataque único y amplio.
El domingo, después de que Francia anunciara el envío a la zona de su portaaviones "Charles de Gaulle", el presidente ruso Vladimir Putin le ordenó a sus fuerzas que coordinen sus ataques con el buque. En más de mes y medio de operaciones, Rusia solo se había limitado a evitar accidentes con las fuerzas occidentales y aliadas intervinientes en la región. Si bien su iniciativa militar iniciada a fines de septiembre se había amparado en que su seguridad nacional se veía amenazada por el EI, la OTAN había acusado al Kremlin de querer sostener el régimen del dictador Al Asad en Siria, acusado de crímenes de lesa humanidad contra su propia población y en guerra civil con rebeldes moderados desde el año 2011.
Ahora, el atentando contra el avión de pasajeros de la aerolínea rusa Metrojet sobre la península de Sinaí, que dejó 224 muertos, y los ataques en la capital francesa del viernes pasado, han reorientado las prioridades de Moscú, abocado a destruir a yihadistas y opositores de Al Asad -varios de ellos armados y entrenados por la CIA- por igual.
Hace días, Obama y Putín tuvieron un encuentro informal en el G20
FUERZAS DE SEGURIDAD AYUDAN A EVACUAR A LOS REHENES DEL HOTEL TOMADO POR YIHADISTAS. PARTICIPARON BRIGADAS LOCALES, FRANCESAS Y ESTADOUNIDENSES.



