La Intendente presenció la sesión extraordinaria que convalidó el convenio de los trabajadores municipales. Dijo que las discusiones que se dieron "son lógicas" y que "no hay nada que esconderle al próximo gobierno".
La Intendente Municipal, Stella Maris Giroldi, presenció la sesión extraordinaria en el mediodía del jueves. La jefa comunal, que dejará su cargo el 10 de diciembre, llegó más de veinte minutos antes, fue ovacionada por la militancia sindical y siguió de cerca los argumentos de los ediles antes de que emitieran su voto.
"La sangre no iba a llegar al río", afirmó al retirarse, diciendo que toda la discusión que envolvió la sanción del convenio "se terminó muy felizmente".
"A los empleados municipales, al secretario del gremio y a toda la gente que trabajo, los felicito. Y ahora, a poner trabajo", señaló.
"Esto lo digo como municipal, como no intendenta", aclaró.
Giroldi, quien en contadas ocasiones se había referido públicamente al tema, comentó que las idas y vueltas que se dieron entre su administración, el sindicato y Cambiemos "son lógicas", que "hay que saber" que Campana "está en transición" y que "entonces cada uno tiene miedo" porque debe "ponerse al tanto y ver por el presupuesto y demás".
"Yo no voy a hacer que nadie de mi gestión quede con algún problema porque vino una transición. Yo trato de hacer las cosas lógicamente, lo mejor posible y voy a dejar mi gobierno con un superávit muy importante", aseveró.
"No hay nada que esconderle al próximo gobierno, nosotros queremos una transición pacífica, estamos en democracia y lo que tenemos que hacer es cuidar a esta bendita democracia", redondeó Giroldi, saludada a su paso por decenas de municipales que comenzarán a disfrutar de sus nuevos derechos a partir del 1 de enero.
GIROLDI ACOMPAÑÓ LA SESIÓN DE LA PLATEA JUNTO A LOS TRABAJADORES MUNICIPALES, SENTADA AL LADO DE CARLOS BARRICHI.



