Tras haber despegado desde Guyana Francesa, el satélite geoestacionario de comunicaciones Arsat 2 realizó exitosamente la primera maniobra de apogeo que le permitió trasladarse de la órbita en la que lo dejó el lanzador a una segunda, más alta.
Esta es la primera de una serie de maniobras de encendido del motor principal del satélite que se realizarán en estos días para dejar al Arsat 2 en órbita geoestacionaria, a casi 36.000 km de la Tierra y desde donde brindará servicios.
En estas maniobras se enciende el motor principal del satélite en el punto más alejado de la Tierra de cada órbita, lo que le permite adquirir otras más altas y circulares, todo siempre controlado desde la Estación Terrena Benavidez.
El presidente de Arsat, Matías Bianchi, señaló que "cuando el Arsat-2 llegue a su órbita definitiva habremos cumplido con la primera etapa de nuestra historia, cumpliendo con nuestra misión de origen que nos convocaba a cubrir las órbitas asignadas a la Argentina con satélites de diseño y construcción argentinos".
"El Arsat-1 fue lanzado hace menos de un año y ya podemos decir que conecta a más de 2.500 escuelas rurales, que presta servicio a las tareas científicas en la Antártida y que además muchas empresas ya utilizan su capacidad generando divisas para nuestro país. Y hoy ese mismo satélite permite que muchos chicos de lugares alejados de la Argentina vean en vivo este nuevo hito y crean que este tipo de desarrollos de soberanía tecnológica son posibles para los argentinos", añadió.
La concreción del proyecto Arsat ha colocado a la Argentina dentro del exclusivo club de ocho países en el mundo que cuentan con la tecnología para desarrollar y producir sus propios satélites. Dentro del continente americano, solo Estados Unidos y nuestro país pueden lograrlo.



