La tierra de Darwin, la evolución de las especies a partir de la seleccioón natural y la super viviencia de los más aptos ha quedado quizás en el "inconciente colectivo" como un mandado de "competir y luchar" en vez de "cooperar".
Somos libres de elegir la competencia o la cooperación en la vida personal o laboral.
La clave es el respeto por la causa ajena, cuando no se coincide con el otro.
Si lo tuyo vale, lo mío también vale.
El Universo apoya siempre las causas nobles, por eso el desafío mayor es siempre con uno mismo. Se trata de darle nobleza a tu causa, a tu proyecto y a tu vida.
Si eres luminoso y visionario verás que la competencia es innecesaria, que no hay rivales porque todos somos parte de un mismo Todo.
Y entonces vibrarás con estos versos de Rubén Darío:
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"Ama tu ritmo y ritma tus acciones
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bajo su ley, así como tus versos;
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eres un universo de Universos,
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y tu alma una fuente de canciones.
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La celeste unidad que presupones
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hará brotar en tí, mundos diversos,
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y al resonar tus números dispersos
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pitagoriza en tus constelaciones.
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Escucha la retórica divina
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del pájaro del aire y la nocturna
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irradiación geométrica adivina.
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Mata la indiferencia taciturna
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y engarza perla y perla cristalina
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en dónde la Verdad vuelca su urna"
Bioqca Mónica Al. Rímoli
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