Hay un claro desinterés por parte de la Comisión Nacional que regula el Transporte, como de funcionarios y la empresa, que por sobre el interés de los vecinos de Campana, están atados al servicio deficitario que muchas veces les prestan y que nadie protege.
En alusión al medio de transporte que muchos vecinos utilizan para trasladarse a trabajar, estudiar, por salud u ocio, Martin Deppeler hacía mención, que: "están atados al servicio que ellos, (la empresa) en muchos casos deficitarios, prestan y que nadie protege. No es nuevo que los servicios nos respeten las paradas de reglamento, teniendo el usuario que adivinar entre tantas líneas de colectivos en servicio, el momento en que se acerca un servicio a Campana. Y una vez divisado el servicio, lograr que el mismo se dirija por el carril cercano a la parada para poder pararlo. Aquí no termina la peripecia de poder trasladarse de un lugar a otro."
Continuaba: "Una vez logrado que el servicio se detenga, la próxima será encontrar disponibilidad de asientos. Es claro que ni la CNRT, ni funcionarios municipales, provinciales ni nacionales y mucho menos la empresa que es la que se beneficia con el monopolio otorgado por el Estado, se encargaran por velar por defender a los usuarios y consumidores que no tienen más alternativas que ajustarse a dicho desinterés. Tan solo diagramando y programando los servicios para horas y días picos, no compartiendo paradas con líneas locales, identificando cargas del sistema SUBE en zonas más seguras y con franjas horarias mayores, guardias de servicio los días que mas viajan los vecinos, tener coches limpios y sanos, recién se podrá viajar más tranquilos y seguros. Es inentendible que con el porcentaje de ganancia de estas empresas no exista un 0-800 las 24 horas que funcione adecuadamente con una persona física del otro lado, informando sobre horarios, paradas y servicios. Nadie pretende lujos, solo que se brinde el servicio por el que se está pagando, hasta tanto, recuperemos el servicio ferroviario que por impericia o dolo, dejaron venir abajo y tanto nos costara reconstruir", culmino.



