El referente del PRO señaló que "en Campana y en toda la Argentina crece la idea del cambio" y que es momento de "empezar a pensar en los vecinos y sus problemas".
Reuniones, charlas, cenas, capacitaciones, recorridas. Así divide sus horas el candidato a intendente del PRO, Sebastián Abella. A cinco meses de las Primarias, el candidato de Mauricio Macri trabaja "para el ser el nuevo intendente de Campana". Y lo hace intensamente. "Soy un vecino común, un comerciante que vive de su trabajo y que todos los días se levanta a las 7 de la mañana y no para", explica.
"Estamos hablando con los vecinos, contándole del cambio que viene en Campana y en el país. Vemos que crece la idea del cambio, porque los vecinos están cansados de los políticos que sólo piensan en ellos y en atacar a los que no piensan igual. Se cansaron de los que viven desde hace 20 ó 30 años de ser políticos. Cada vez esos dirigentes se alejan más del vecino común. Yo quiero volver a recuperar la idea del político como servidor público, ser un Intendente de puertas abiertas y que escuche a todos", aseguró.
Respecto a las críticas que recibió por una campaña de donación de guardapolvos a chicos de bajos recursos, Abella fue claro: "Muchos ven que se aproxima el fin de un ciclo y eso les preocupa, por eso eligen atacarme. Yo voy a seguir trabajando para lograr que Campana sea una ciudad más segura, moderna, inclusiva y ordenada. Con el esfuerzo de nuestro equipo, demostramos que se pueden lograr muchas cosas y ayudar a muchos vecinos que la pasan mal. Y eso va a más allá de una campaña electoral".
Abella dialogando con una vecina de Las Praderas.



