"Lo que va, vuelve multiplicado" "Quien siembra vientos, cosecha tempestades" "Sientate a la puerta de tu casa, y verás pasar el cadáver de tu enemigo". "Cosechamos lo que sembramos". Son todas frases conocidas y relacionadas con una ley natural eterna, inmutable e inexorable: la ley de causa y efecto o ley del karma.
Toda acción genera karma. El tema es complejo. Continuamente nuestras acciones de cada día, van delineando nuestro futuro.
En esta jungla de cemento donde se juegan tantos intereses y convive tanta gente, no es raro ser receptores del daño que otros generan. Me refiero al daño que invade el espacio vital, deteriora la calidad de vida y afecta derechos humanos básicos.
Devolver mal por mal no es la solución. responder con la misma moneda, tarde o temprano se vuelve en contra. No es ese el camino.
A mi me gusta tener presentes los versos famosos del poeta José Martí:
"Cultivo una rosa blanca
en julio como en enero,
para el amigo sincero
que me da su mano franca.
Y para el cruel que me arranca
el corazón con que vivo
cardo ni ortiga cultivo,
cultivo una rosa blanca..."
Bioqca. Mónica A. Rímoli
Postgrado en Medicina Ayurveda (U.B.A.)



