La Plaza España fue el punto de encuentro durante dos espléndidas noches de celebración y alegría. Miles de vecinos disfrutaron del festejo que reunió a murgas de la ciudad e invitados.
Lunes y martes, nuestra ciudad vivió una verdadera fiesta popular donde la familia fue protagonista. La Plaza España fue nuevamente testigo de dos magníficas noches de Carnaval. Por la Avda. Dellepiane desfilaron murgas de la ciudad, junto a otras invitadas. Allí, miles de vecinos se reunieron durante las dos jornadas para disfrutar de esta particular atracción donde banderas, muñecos, papelitos, pancartas y, sobre todo, mucha música y alegría, colmaron la plaza.
La celebración que contó con la organización de la Secretaría de Cultura y Educación de la Municipalidad de Campana, junto a una Comisión Organizadora integrada por miembros de Carumbé, Callejeros de Otamendi, Almarí y Grupo Esperanza, resultó ser un verdadero éxito.
La comunidad comenzó ambas jornadas "Jugando al carnaval". Invitados desde las primeras horas del atardecer, se hicieron presentes también las clásicas bombitas y los baldes de agua para rememorar la esencia que estas celebraciones tuvieron siempre en cada barrio. Hubo también máscaras, disfraces, ornamentación acorde a la celebración y la típica e infaltable espuma.
Títeres gigantes estuvieron en la primera jornada poniéndole color al día lunes para luego dar paso al desfile de la admirada Murga Esperanza. Esa misma noche, Almarí (del barrio Lubo) también bailó al compás de los tambores. La Casi Murga, con su estilo uruguayo, desde el escenario principal llenó de música la noche al igual que Los Gastasuela que llegaron desde José C. Paz para sumarse a la fiesta. Finalmente, el Centro Murga Carumbé cerró la jornada con su mejor ritmo.
La noche del martes siguió con la Banda Freno de nuestra ciudad y también con la participación de las murgas invitadas Los de la Galera y Los que quedaron. Por último, Callejeros de Otamendi le puso "punto final" a la segunda noche despidiéndose hasta el año próximo. En ambas jornadas, las instituciones murgueras pudieron recaudar fondos a través de sus propios stands, y a través de la venta de espuma y los clásicos "choris" con gaseosa, ya que la venta de alcohol estuvo prohibida en todo el evento.
De esta manera, la popular fiesta pasó llenando de alegría la ciudad. La música vibró en el aire y junto a ella toda la belleza y el ingenio de los amantes de la murga que se dispusieron a alegrar a las familias campanenses.
El carnaval tiñó de color y fantasía la ciudad durante dos jornadas espléndidas donde todos pudieron lucirse con sus vestimentas ornamentadas preparadas especialmente año a año con amor e inmensa pasión. Pero, sobre todas las cosas, con toda su esencia murguera a flor de piel.
Resultó ser una experiencia inolvidable que se llevó a cabo entre todos. Desde la Secretaría de Cultura y Educación junto a las murga hasta las fuerzas policiales, CIMoPU y personal de tránsito y transporte. Estos últimos contribuyeron en la organización y brindaron sus servicios para otorgar seguridad al público presente y hacer de estos Carnavales una verdadera fiesta.
Autoridades municipales acompañaron el evento y fueron víctimas de la espuma.
Color y música en la tarde noche campanense.
Variedad de artistas durante las dos presentaciones.
Gran cantidad de público acompaño la propuesta.
Fueron varias las murgas que acompañaron las dos noches de Canaval.
Desde temprano la diversión llego a la calle.
Miles de personas protagonizon una verdadera fiesta en las calles.



