BUENOS AIRES, (AIBA-Infosic). El Gobierno obligó a las empresas de medicina prepaga a no implementar un aumentó en las cuotas de sus servicios, pero las prestadoras afirmaron que ´sería una ilusión´ pensar en la posibilidad de desestimar la medida.
Representantes del sector privado advirtieron, además, que si el Gobierno no autoriza los aumentos los perjudicados serán los afiliados, porque recibirán ´un nivel de prestación cada vez peor´.
Los gobiernos de la Nación y de la Ciudad de Buenos Aires presentaron medidas cautelares ante jueces federales y porteños para evitar el aumento en las cuotas de las prepagas, dispuesto por las 19 empresas del sector y estimado en un 10 por ciento.
La medida judicial le fue notificada a las prestadoras, que tendrán que acatarla o apelar.
Sin embargo, el presidente de la Asociación de Empresas de Medicina Prepaga (Ademp), Pablo Giordano, afirmó que ´sería una ilusión´ pensar en un eventual retroceso en la decisión de aumentar las cuotas que cobran a los afiliados.
Incluso, dejó abierta la posibilidad de que se produzcan nuevas subas de precios si no se logran compensar los servicios de salud que prestan las compañías con los impuestos que pesan sobre el sector.
El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, afirmó que al Gobierno le ´preocupa´ el tema y dijo que los incrementos son ´desmedidos´ y ´no se condicen con la realidad que vive el país´.
El representante de ADEMP argumentó que los incrementos que se aplicaron en las cuotas desde principios de este mes son ´para mantener el nivel prestaciones y la atención en tiempo y forma´.
´Si no se nivelan las prestaciones de las empresas con los impuestos que carga la salud, seguirán los aumentos´, advirtió, aunque reconoció que ´el Estado podría congelar los precios´.
Sin embargo, alertó que en ese caso los afiliados a las prepagas serán los perjudicados, porque recibirán ´un nivel de prestación cada vez peor´.
Giordano justificó, en declaraciones radiales, que ´el 80 por ciento de los insumos que utiliza la medicina es importado´, y dijo que ´la industria nacional quedó desactivada durante la convertibilidad´.
Tras la decisión de las empresas de aumentar las cuotas, el Gobierno impulsó un proyecto de ley para regular la medicina prepaga, en tanto que la Subsecretaría de Defensa de la Competencia empezó una investigación para determinar si hubo una conducta de cartelización al decidir conjuntamente la suba.
La Asociación Defensa de Usuarios y Consumidores (Deuco) y el Centro de Educación al Consumidor (CEC) reclamaron una urgente decisión del presidente Néstor Kirchner para impedir el aumento en las cuotas de los planes de medicina privada, que afecta a 2,5 millones de personas.
Un total de quince entidades realizaron una presentación ante la Subsecretaría de Defensa de la Competencia y del Consumidor, en la cual advirtieron que los incrementos resultarían violatorio de la ley de Defensa de la Competencia.
Por su parte, el defensor del Pueblo de la Nación, Eduardo Mondino, solicitó a Defensa de la Competencia que inicie acciones y determine si hubo anteriormente ´aumentos encubiertos´ a través de una reducción de servicios en las empresas de medicina prepaga.



