El ministro de Economía, Axel Kicillof y el canciller Héctor Timerman viajaron ayer a la cumbre de presidentes del Grupo de los 20 en Brisbane, Australia, con la esperanza de que se acuerde un plan de acción contra el embate de los fondos especulativos sobre las deudas soberanas, tras el conflicto de la Argentina con sus acreedores rebeldes.
El borrador de un anexo al Comunicado de Líderes previsto para el Summit, defiende la idea de una solución contractual al tema de reestructuraciones de deuda, para que los países no se vean expuestos al accionar judicial de fondos especulativos que compran bonos a precios basura y luego exigen su pago total.
El gobierno argentino pretende una solución que se sustente en un tratado internacional, aunque ya considera como un positivo avance para la crítica situación de su deuda en default que se mencione el tema en la cumbre como parte de una agenda futura a discutir entre los presientes del G20.



