¿Qué es lo que motiva a alguien a hacer algo? ¿Cuales son los determinantes que incitan?
Toda actividad está motivada por algo, y ese algo es lo que hemos llamado motivo. El motivo se presenta siempre como un impulso, una tendencia, un deseo, una necesidad.
El estímulo y las motivaciones. Estimular es excitar, incitar, mover con viveza a la realización de algo, o acelerar una actividad, operación o función.
El estímulo, en un equipo, debe fluir en cuatro direcciones: hacia arriba, hacia abajo, a lo ancho y hacia adentro.
En relación con esta última dirección (hacia adentro) es donde se revela la importancia de la motivación. Motivar es dar causa o motivo para algo. El término motivo proviene del latín motivus, que significa mover. O sea, un motivo es lo que mueve o tiene virtud para mover. El motivo moviliza hacia la acción. Un motivo precipita la acción.
Las principales motivaciones: en un trabajo en equipo son similares a las motivaciones individuales.
El deseo de seguridad, el de una oportunidad (económica) y el ver reconocidos los méritos propios, el deseo de pertenencia.
Podemos decir que la motivación no es para cada individuo la misma, ya que para cada persona el objeto de la motivación es diferente. Para algunos puede ser una bonificación a nivel salarial, para otros un día más de franco , para otros un simple reconocimiento en público es suficiente y para muchos el simple hecho de conservar su trabajo. Lo importante es poder detectar que es lo que motiva a cada una de las personas del grupo de trabaja, para que de esta manera rinda al máximo de su potencial.
Para conformar equipos de trabajo efectivos, que consigan resultados y en los cuales se presente una mínima cantidad de conflictos es necesario tener muy claras las funciones que desempeñará cada miembro y las características del individuo que va a desempeñar estas funciones.
Meredith Belbin identificó en su libro ¨Management Teams" nueve funciones que contribuyen a la construcción de equipos ideales.
1. Planta: quien desempeña esta función posee gran ingenio y creatividad, tiene la capacidad de solucionar problemas difíciles y no se caracteriza por ser apegado a las reglas o a la etiqueta. Tiene como principal debilidad la dificultad para relacionarse con gente corriente que no tenga altos niveles de creatividad.
2. Coordinador: los coordinadores son seguros de sí mismos, tienen un alto grado de madurez en todos los aspectos de su vida, irradian confianza por los poros, no necesariamente toma las decisiones pero sí promueve a que los demás las tomen, es un gran definidor de objetivos y no necesariamente es el más inteligente de los miembros del grupo.
3. Formador: es extrovertido y se relaciona fácilmente con los demás, presiona y reta a los demás para la consecución de objetivos, es bueno resolviendo problemas y tiende a ser malgeniado.
4. Trabajador en Equipo: hace amigos con facilidad, es complaciente, prefiere escuchar, evita el conflicto, es altamente perceptivo pero muy indeciso en la toma de decisiones críticas.
5. Rematador: perfeccionista, cumplidor con su trabajo, ansioso, meticuloso, descubre errores que los demás no descubrirían, no es bueno delegando y tiende a preocuparse de más.
6. Iniciador: conservador, prefiere la acción a las ideas, es desconfiado, disciplinado e inflexible.
7. Investigador de Recursos: inicialmente presenta mucho entusiasmo pero después de este fervor pierde interés, es extrovertido, entusiasta y buen comunicador.
8. Especialista: se enfoca en un campo reducido de acción pero lo hace muy bien, es dedicado y dinámico, aporta conocimientos poco corrientes.
9. Evaluador Supervisor: es el estratégico del grupo, es perspicaz y moderado, buen analista pero mal motivador.
Las nueve categorías funcionales sumadas a la motivación, el compromiso y la confianza permitirán crear equipos de trabajo en los cuales los individuos se complementen entre sí y puedan desarrollar su actividad grupal de una manera exitosa.
¿Cómo son los miembros de la organización en la que Uds. se encuentra?
Los miembros comprometidos con el equipo se limitan a realizar sus tareas de una manera rutinaria y solamente ponen a disposición del equipo sus habilidades; al final, sólo realizan lo que se les pide. Esto miembros participan a su propio ritmo y no al impuesto por el equipo.
Los miembros involucrados son aquellos que realizan sus tareas apoyándose en sus habilidades y en sus emociones, lo que implica al individuo como un todo. Este tipo de miembro es proactivo y capaz de aportar ese ¨esfuerzo extra¨ o esa ¨idea creativa¨ que se requiere para coronar con éxito el objetivo del equipo. En muchas ocasiones sacrifica obligaciones personales y familiares para que el equipo mantenga su productividad e imagen de éxito.
RECOMENDACIONES
a. Incentivar a la a empresas y organizaciones, para que incorporen la motivación como estrategia para alcanzar objetivos de producción y laborales.
b. Lograr que las organizaciones vean a la motivación como un arma para alcanzar objetivos y metas.
Promover la participación de la motivación en los problemas laborales, dentro de las empresas.
Lic. Ma. Alejandra Gavarini
Coordinadora de capacitación
Miding, Gestión Empresarial



