Buenos Aires, (NA)- El Gobierno anunció ayer una quita parcial del 20 hasta el 80% en subsidios al gas natural, GNC y agua potable para usuarios residenciales y comerciales, por lo que se deberá pagar más por esos servicios, con el objetivo de achicar el déficit fiscal y frenar la sangría de reservas.
Con esta decisión, la tarifa de agua aumentará hasta 400% según el consumo, mientras que las de gas subirán entre 16% y 160%, según surge de los detalles difundidos por el gobierno.
Los recortes serán mayores cuanto más alto sea el consumo, mientras que el recorte no afectará a industrias y habitantes de la Patagonia, anunciaron hoy los ministros de Economía, Axel Kicillof, y de Planificación, Julio De Vido.
"Esto es una reasignación de subsidios porque lo que se genere por la quita parcial se destinará a cubrir los gastos de las distribuidoras y, lo que esté por encima de eso, se va a dirigir a la Asignación Universal por Hijo", prometió Kicillof.
El titular del Palacio de Hacienda estimó que el ahorro fiscal tras la implementación de la reducción del subsidio significará un ahorro fiscal de entre 5.000 y 13.000 millones de pesos.
Kicillof señaló que la reducción se completará gradualmente en tres etapas, en abril, junio y agosto, cuando entrará a regir plenamente el subsidio.
Es decir que el mayor impacto del recorte se sentirá con fuerza en pleno invierno, cuando los hogares más utilizan gas para calefaccionarse.



