Buenos Aires, (NA)- «Recen por mí», expresó ayer en su cuenta de twitter el Papa Francisco, a tono con su primer mensaje hace exactamente un año cuando dejó de ser el cardenal argentino Jorge Bergoglio para convertirse en el Sumo Pontífice, referente de todos los católicos del mundo.
Desde el momento en que arribó al pontificado al que había renunciado Benedicto XVI, en un gesto inusual, el Papa porteño desplegó un combo de humildad, carisma y firmeza para afirmarse como uno de los líderes mundiales, propuesto inclusive para el premio Nobel de la Paz.



