Jugaba atrás. Comprendió que los jugadores no solo necesitan rendir, sino también mostrarse...Entonces fue arriba, para sumarse a aquellos que tienen gravitación en la constante búsqueda de los caminos que pueden llegar al gol, a estos que se multiplican para dejar un instante su marca, cruzar justo al terreno adversario y retornar a su posición bajo una salva de aplausos...Hay que ir arriba y pensar en el retorno para que los aplausos tengan la continuidad debida y los contratos se renueven. Y el negro ¨Falucho¨, llegó a esa dosis justa, para cuando en su defensa encontraba relevo, lanzarse al ataque, mezclarse en la montonera, tirar el centro o buscar el arco con un remate largo, o colocar la pelota dentro del área para que algún compañero, en buena posición, defina como en realidad aconteció en algunos encuentro de su larga trayectoria deportiva. Y en este sentido, en Villa Dalmine, hasta el sábado 12 de noviembre de 1988, después de Oscar Barrios, -él con sus 114 partidos- era el de mayor encuentros en primera.
Falucho no le tenía miedo a cualquier tipo de esfuerzo, se entregaba con todo a la lucha, a la ficción, y lo único reprochable era, al principio de su carrera futbolística, no poner limites a esa entrega total, y ser merecedor de alguna tarjeta roja, desavalorizando todo ese sacrificio positivo que realmente era capaz de generar en el rectángulo de juego.
¨Falucho¨ conocía que nada es fácil en la vida y para llegar a la meta hay que tener tenacidad, nunca renunciar, ni aún en los momentos mas desfavorables en los pasajes de cualquier partido. Luchar hasta el final, y como le gusta a la popular, transpirando con ganas la camiseta. Y para algo, el y sus compañeros pudieron decir con orgullo, que integraron la defensa menos vencida del Villa Dalmine Campeón de Primera ¨B¨ 88/89.
Este ex jugador, nació el 12 de octubre de 1960 en la provincia de Santiago del Estero. Su técnico preferido, Héctor ¨Bambino¨ Veira, al cual conoció en su paso por el Club Banfield, entidad que también recuerda con mucho cariño, aunque confesó ser hincha de Boca y tener como ídolo a Passarella.
El sábado en la platea dalminista me reencontré con este ex jugador de rostro sin brillo, de tez morena, de aquilatada experiencia, que por algo llegó a tener tantos encuentros en primera. En general Dalmine que faltando dos fechas dió la vuelta olímpica ante Nueva Chicago, tenia registrada 27 presenciar, solo superada por una mas por Carlos Tallarico, Ricardo Urán y ¨Palito¨ Galvan.
Volvió con sus gratos recuerdos, como aquella tarde de su reencuentro con el buen nivel de juego ante Argentino Oeste de San Nicolás, por la disputa del octogonal, y tiempo mas tarde cuando sus ilusiones se transformaron en realidad, con aquel titulo bien merecido del 88/ 89 y del cual José Alberto ¨Falucho¨ Celiz, fue uno de sus protagonistas.



