Buenos Aires, (NA)- El motorman Julio Benítez prestó ayer declaración indagatoria ante el juez Ariel Lijo tras haber sido dado de alta y se abstuvo de brindar precisiones sobre el accidente ferroviario del sábado pasado en la estación de Once, al comentar que sentía una «sensación de ahogo», pero sí logró confirmar que el tren «funcionaba bien». «Tengo secuelas a causa del accidente, el recuerdo que tengo del hecho son borrosos», manifestó Benítez ante el juez Lijo, al excusarse de reconstruir el choque, en el que resultaron heridas casi 100 personas, y seguirá detenido a la espera de ser examinado por el Cuerpo Médico Forense.
Benítez aseguró que esa «sensación de ahogo» lo viene afectando en forma intermitente desde el sábado pasado -cuando se accidentó a las 7:25- y comentó que no recordaba detalles de la colisión.



