Río Gallego, (NA)- La presidenta Cristina Kirchner inauguró ayer la llamada ronda de "diálogo social" y dejó entrever la voluntad de su Gobierno de modificar el impuesto a las Ganancias, pero se mostró tajante frente a empresarios, industriales y líderes sindicales en Río Gallegos, al afirmar que "el modelo no se cambia" más allá de lo que suceda en las elecciones de octubre.
En un extenso encuentro de más de tres horas en el primer piso del Hotel Patagonia de Río Gallegos, la jefa de Estado escuchó los reclamos de cada sector y brindó respuestas y explicaciones en una reunión calificada como "muy productiva" por la propia mandataria en una rueda de prensa.
"Pasamos revista a todos y cada uno de los puntos de vista, y el Gobierno explicó los ´fundamentals´ de la Argentina, que como reconoció el titular de la Cámara de la Construcción pueden compararse con los mejores del mundo", sostuvo al retirarse de la reunión.
De este modo, el Gobierno puso en marcha la llamada ronda de "diálogo social" que la misma Casa Rosada busca motorizar luego de su magra cosecha de votos en las recientes primarias: en esta ocasión, la Presidenta analizó la coyuntura económica doméstica representantes de las principales cámaras empresarios e industriales y sindicalistas afines.
Dijo Cristina que fue "una reunión muy productiva que vamos a repetir más seguido" y admitió que "hay problemas y para ello vamos formar mesas sectoriales".



