Buenos Aires, (NA)- Con menos adhesión que en otras oportunidades, se llevó a cabo ayer en distintos puntos del país, pero con epicentro en la Plaza de Mayo, el cacerolazo denominado "8A" en rechazo a la administración que encabeza la presidenta Cristina Kirchner.
En medio de una polémica por la realización de la manifestación durante el duelo nacional por las víctimas de la explosión de Rosario y a tres días de las elecciones primarias, agrupaciones civiles y políticas concretaron su convocatoria a expresarse contra el Gobierno.
El rechazo de los participantes se centró en la corrupción, la inseguridad, el desempleo, la inflación y el fraude electoral.
A partir de las 20.00, los manifestantes comenzaron a reunirse en las inmediaciones el Obelisco porteño, en 9 de Julio y Corrientes, desde donde marcharon hasta la Plaza de Mayo.
Las cacerolas también se escucharon en La Plata, frente a la sede del Palacio Municipal, y en la capital de Tucumán, Mendoza y Córdoba.



