Buenos Aires, (NA)- La presidenta Cristina Kirchner defendió ayer en cadena nacional la designación al frente del Ejército de César Milani y se quejó porque "quienes votaron las leyes de Obediencia Debida y Punto Final hoy pongan en duda" la "política de derechos humanos" de su gestión.
"Yo no voy a permitir ningún linchamiento mediático de quienes no les interesan los derechos humanos, sino solo hacer daño a un Gobierno", enfatizó la mandataria en Casa Rosada, y al referirse por primera vez en un acto público a la designación del jefe militar, añadió: "Yo no voy a ser títere de nadie".
También vinculó la polémica generada en torno a la situación de Milani a "parte de la campaña electoral" y enfatizó que algunos militares "no tuvieron nada que ver durante esa etapa trágica" de la historia del país. De esta forma, defendió a la figura de Milani, quien seguirá al frente del Ejército, más allá de que su promoción no cuente con el aval del Senado.



