"La figura de Raúl Alfonsín quizá sea algún día completamente comprendida. Es mi ferviente anhelo que así lo sea. No significa esto que no sea merecedor de todos los honores que se le han dispensado. Sucede que esa valoración está muchas veces influenciada por su rectitud moral, y no es debidamente dimensionada. El marcó una bisagra no sólo en la historia de su país, sino que cambió el mapa político de todo el continente. Debería para esto recordarse en dónde estaba la realidad geopolítica de América del Sur en aquellos años: Argentina era un avispero, y de pronto apareció este abogado, y se consolidó como una formidable fuerza política en base a su propio mérito, con discursos extraordinarios y una teoría de Estado Nación que claramente no había tenido (ni los tiene aún) precedentes en la historia de ese país. Muchos argentinos ni siquiera sabían cuál era el concepto de Estado-Nación, pero lo siguieron sin vacilar; había algo nuevo ahí, una persona que se alzaba y hablaba de un mundo venidero, de una República soñada, combinando conceptos de Platón, citando a Lincoln y enarbolando el pensamiento de Montesquieu, y todo esto lo estaba haciendo en un momento divisorio, un momento de esos que sabemos afectarán el porvenir de manera indefectible. Llevó a cabo el Juicio a las Juntas, conocido en el los anteriores".
*James "Jimmy" Carter, Presidente de Estados Unidos entre 1977 y 1981.



