Una de las características humanas más comunes es el cuestionar todo lo que no se entiende. Esto es algo común en todos nosotros, y que se inicia muy temprano en nuestras vidas. Los niños son el ejemplo típico de esto, ellos cuestionan todo! Podríamos decir que la palabra más común en su vocabulario es, ¿Por qué?
Pero este problema es común en los adultos también. Cuántos hemos cuestionado, inclusive, el consejo de personas más sabias que nosotros?
La Biblia nos brinda sabios consejos:
(Salmo 1:1-3) Bienaventurado la persona que no anduvo en consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de detractores se ha sentado; 2 Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche. 3 Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace, prosperará.
(Salmo 19:1): Los cielos cuentan la gloria de Dios y el firmamento anuncia la obra de sus manos.
(Rom. 1:20) Las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.
Cuestionar a Dios es un error fatal. Es un hecho que comprobaron Adán y Eva en el Edén, y cuyas consecuencias vivió luego toda la descendencia hasta nuestros días. Ellos cuestionaron la sabiduría y el mandamiento de Dios. Todos conocemos la historia hasta nuestros días.
Lo claro es que cuestionar la Biblia, que es la Palabra de Dios, trae consecuencias fatales. En ella encontramos preciosos consejos que nos llevan a ser sabios y enriquecer nuestras vidas, familia, relaciones, sociedad, etc.
Hay hombres que cuestionan lo que dice Dios acerca de la creación, prefiriendo seguir las enseñanzas de hombres falibles que tienen fe, en suponer que un reloj se puede crear solo por la casualidad, "El reloj lo hizo el relojero, el mundo lo hizo Dios; no hay reloj sin relojero, no hay mundo sin creador". ¿Necesito ver al relojero para estar seguro de que el reloj que tengo en mi muñeca fue fabricado por él?
La estrategia de Satanás, es hacer que los hombres cuestionen la Biblia, que es la Palabra de Dios, su revelación de como son todas las cosas, desde la creación, hasta la maldad del hombre, la necesidad de un redentor, la revelación de Cristo con ese fin, el cumplimiento de las profecías, la recuperación y cambio de vida de muchas personas que estaban perdidas por distintos motivos, etc. Dios habla claramente, y los hombres aún así continúan cuestionando Su palabra.
Qué es lo que desea Satanás trayendo esas preguntas a nuestra mente? La destrucción. Satanás desea que las gentes duden de la Palabra de Dios, en cualquiera de sus puntos, para que se aparten de la verdad y se vayan detrás de fábulas y mitos.
Todo verdadero creyente (Cristiano) temerá a Dios y aceptará Su palabra como verdadera y se dejará guiar por ella. Algo típico de los falsos maestros y falsos creyentes es dudar de la Palabra de Dios. No seamos como ellos. Aceptemos la Biblia como la verdad.
Busca una iglesia que enseñe La Palabra de DIOS. ¡Dios te bendiga!
¡Hasta la semana próxima!, si DIOS así lo quiere. Luís Rodas
Rivadavia 447 - Campana - Tel. 427296 - 437492 - luisgurodas@yahoo.com.ar



